Agosto 16, 2009
Up- La aventura de vivir
[SPOILERS WARNING]
Pixar lo ha vuelto a hacer. Quizás lo ha hecho hasta mejor que otras veces (aunque a mi me haya gustado algo menos)
Ha hecho una película para niños que se adentra poderosamente en los lugares que se supone vedados a los niños. Una película que habla de la perdida, la memoria y la aventura y sus reversos tenebrosos y patológicos. Ya lo ha dicho todo el mundo, pero no está de más decirlo de nuevo. Los primeros quince minutos de UP son un prodigio de contención y sintésis narrativa. Un claro "menos es más" que además deja al noventa por ciento de los críos de la sala plantéandole incómodas preguntas a sus padres.
Una canción del grupo italiano Assalti Frontalli dice "tenemos que tener una casa para dar la vuelta por el mundo". UP no solo cuenta que la aventura no está (o no exclusivamente) en lo lejano, sino principalmente cerca. Que es, por tanto, una cuestión de mirada. Como decía Chesterton es "un inconveniente planteado como es debido". La casa, metáfora para la memoria y la propia vida, solo puede elevarse cuando, en la secuencia mas emocionante de toda la película, el protagonista (Un viejo gruñon que cree haber visto su vida pasar en apenas unos minutos sin poder cumplir el supuesto sueño de su esposa) descubre que todo lo que contiene su casa, no son recuerdos, sino lastres. Que sin cambio no hay movimiento. Más aún, que es necesario perderse (El chiste del GPS del muchacho) abandonarse, dejarse ir, para encontrar la auténtica aventura.
UP es, además, tierna, alegre y, sí, un tanto alocada. (Perros parlantes pilotan aviones mientras persiguen una casa voladora, un anciano en plena forma y un Dodo gigante. La prueba viviente de que emoción y credibilidad son, a veces, palabras opuestas. Si eres de esos seres que opinan que un anciano NO PUEDE transportar una casa voladora... Digamos que es que entonces no has entendido NADA.
Mis dos únicas pegas son que se me hizo un pelín aburrida desde que la casa aterriza hasta que encuentran al villano (perfecto reverso del personaje del protagonista, neurótico buscador de aventuras viviendo en un museo de lo muerto) y que la idea de los perros parlanchines me parece una gran idea, pero no me acabo de gustar en vivo y en directo.



