Marzo 16, 2009
Detalles pochos, finales y Danny Boyle
Moqueo. Creo que me puse malo a finales de los noventa y desde entonces tengo leves momentos de lucidez. Pero Moqueo como hacer siglos que no moqueaba. QUIERO una manta.
En la máquina del café del trabajo hay una opción que es "CHOCOLATE", debajo de esa opción pone "bebida con sabor a chocolate" para que no tengas duda de que lo que te estás bebiendo no tiene ABSOLUTAMENTE NADA que ver con el chocolate. Eso es ser sincero. Es repugnante, pero sincero. Es como "El Juego de tu vida" (Mi programa favorito de estas semanas) y lo contrario de La Caja (Que es como Slumdog Millonaire. Te dice que te va a curar tu trauma y resulta que sólo es otro reality putrido)
El otro día escuche a Manuel Manquiña hablar de Slumdog Millonaire y del cine español. Decía que a la gente no le gusta la película de Danny Boyle porque acaba bien y que el cine español se cree que las cosas son buenas cuando acaban mal.
Bien, no es mi caso. Las películas que acaban "ideológicamente mal" me repugnan casi tanto como Slumdog Millonaire. Por ejemplo, una especialmente pútrida en ese sentido es "Sweet Sexteen" de Ken Loach. Una película que si la vieran sus protagonistas probablemente se suicidaría.
Creo que fue Truffaut el que dijo que había que hacer cine "para la vida", no "sobre la vida". Estoy completamente deacuerdo con él. Así que lo digo bien claro: Slumdog no me pareció cacotas por acabar bien.
En cualquier caso no soy recoroso. El Domingo me compré 28 días después en un bonito pack. 28 días después es de Danny Boyle. Y de Zombies. Bueno, de infectados.



