Marzo 04, 2009
Gomorra- La objetividad desde dentro.

Roberto Saviano está en paradero desconodido, protegido por la policía. La Camorra le ha amenazado de muerte por un libro que ha escrito en el que habla de La Camorra. La prensa dice que le quieren matar porque da nombres concretos, etc. Me temo que no es por eso. Me temo que eso es una chorrada como la copa de un pino. El motivo es que no recuerdo ni un solo nombre, ni un dato, nada. Me da igual si tal se llama Di Meo o cúal se llama Soprano. No es por eso. Es porque Saviano cuenta la verdad sobre La Camorra. Cuenta que son unos mierdas y que no le gustan un pelo y que le dan asco y que no puede respirar el mismo aire que ellos y que encima son unos ridículo fantoches obsesionados con el poder. Los desvela.
Porque Saviano es un periodista que entiende que no hay forma de narrar la verdad sino es desde dentro. Que ser objetivo es decir "Yo lo veo así".
Y debo decir que Saviano ve de maravilla. Porque no ve solo las cosas. Ve las cosas y la relación entre las cosas y los flujos entre las cosas y como las cosas forman parte de otras cosas más grandes y más putridas. Sería de gilipoyas pensar que lo que Saviano cuenta en Gomorra es algo que nos habla de Italia. Saviano está haciendo un retrato de la globalización como quién dispara un cañón a las rodillas del sistema.
Leyéndolo yo pensaba "No me extraña que lo quieran matar, lo que no entiendo es porque el sistema protege a semejante peligro".
No me gusta personalizar, no creo que Saviano sea especial. Uno de los motivos por los que Gomorra me ha parecido una novela emocionante y lúcida es porque reconocía en los sentimientos de Saviano las de aquellos (y son muchos y muchas) que han dicho "Hasta aquí hemos llegado. Basta ya de esta farsa".
Mira, sólo como describe lo que llama "la organización posfordista de la mafia" y el análisis que hace del tráfico de cocaína distribuído por toda la sociedad y casi autoorganizado, es ya para amar el libro.
Y encima el tío es lo suficientemente punk (¿Hay una forma sensata de abordar la realidad si no es a través del punk?) como para contarte que se ha meado en la piscina de uno de los grandes mafiosos.
Eso es Gomorra. Gapos en la cara de los poderosos. Pis en sus piscinas.
Pd.- No he visto la película, pero sólo con ver el trailer uno empieza a pensar que, por buena que sea, es imposible que esté a la altura. Porque no es posible entender el análisis de Gomorra sin Saviano hablándote delicadamente (o a gritos) sobre la realidad.
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