Diciembre 19, 2007
El Ultimatum de Bourne
El año termina y me quedan cinco o seis películas por reseñar de las que he visto. Como no tengo tiempo material (También me quedan cuatro libros) para meter las chapas infames a las que acostumbro he decidido darme al formato blog- o sea, brevedad- y ser, por una vez, directo.
No he visto las anteriores películas de Bourne. No ha sido obstáculo para ver ésta. Paul Greengrass filma como Dios. Quizás pueda ser el primer tipo que hace cine europeo comercial hollywoodiense. Lo considero un modelo a seguir. La secuencia en la estación de Waterloo es una obra maestra. Hay alguna fantasmada de guión notable (la entrada de Bourne en el edificio de los malos es pura trampa basada en el efectismo) pero no importa. La historia tiene UNA TRAMA, toda la película. Y te la comes. Y avanza. Y no te aburres. No te aburres nunca. El cine de acción debería ser eso. Jo, que gozada.
Decidí ir a verla por Este artículo de Nacho Vigalondo y lo acabo de volver a leer. Tiene razón en TODO. Ni una puta coma le tocaría.



