Diciembre 09, 2007
Inocentes y volver a la infancia
¿Qué puede hacer uno en un fin de semana largo?
a)Escaletas
b) Gozar lo indecible jugando al Assasin Creed en casa de los amigos. Juego que justifica por si misma la existencia de la Play Station III.
c)Jugar a Inocentes-
Inocentes es un sencillo juego de Rol en el que interpretas a un alegre mozo (o moza) de, como mucho, doce años, metido en una bonita aventura de terror.
En nuestro caso nos reunimos el equipo habitual con alguna baja por viajes inesperados (o muy esperados) y alguna agradable incorporación. Cinco jugadores con los magníficos nombres de
Candy: Una niña respondona y rebelde a la que su madre viste de forma hortera.
Piccard: Un niño obeso obsesionado con Star Trek.
Phosquito: Un niño enfermizo con un miedo espantoso a los vampiros y fan de Harry Potter.
Jowey: Un joven con un abuelo aterrador y un hurón como mascota
Gonso: Un niño asmático con afición por las novelas de terror adultas y un pánico espantoso a la taza del Water. (Eh, conseguí cagar en cualquier parte menos en ese receptáculo del horror durante dos partidas seguidas. Y cualquier parte incluye un parque, un orinal, una bolsa de plástico que posteriormente se lanzó por la ventana y por último, pero no menos importante, el receptáculo de la escobilla del water)
Los cinco niños, de entre siete y nueve años de edad, tienen que recuperar unos libros que no han sido devueltos de la bibiloteca de su colegio. La búsqueda del primero de esos libros les lleva a la casa de un niño en coma que posee por las noches el espíritu de un chico calabaza que asesina a los matones del instituto y a sus familias. A conocer al horrible payaso fantasma Pennywise y a los bebes muertos sin labios, Y no solo a temerles, sino incluso a pactar con ellos para acabar con el malvado "Jefe de Pista" una especie de demonio fantasmal que lleva una feria aterradora.
Y sí, da miedito jugar.
Y sí, se sale.
Y además mi personaje tenía un ordenador con el que podías hacerlo casi todo si usabas la imaginación. Y además hablamos con los hermanos Winchester por teléfono (Sí, los de Supernatural) y además robamos un coche, hicimos un ritual para protegernos de los fantasmas usando sal y yo me enamore de la hermana mayor de Piccard, Susan, aunque le dejé el camino libre al hermano mayor de Candy porque, ey, lo importante es que ella sea feliz.
Ah, la infancia: Que gozada.



