Diciembre 05, 2007
Casas Viejas Informa
El Diario ABC y la Policia, difaman y utilizan el conflicto vasco para atacar a los colectivos que luchan contra la especulación inmobiliaria, a los centros sociales y, en general, a los movimientos que de manere rebelde, creativa y no-violenta, intentan construír una realidad distinta. En los últimos días, han aparecido diversas informaciones en periódicos de ámbito estatal (especialmente el periódico ABC) relacionando (Sin prueba alguna y con numerosos datos falsos fácilmente comprobables) al colectivo Casas Viejas y los okupas de Sevilla con ETA (Nada menos)
Las gentes de los movimientos sociales de la ciudad están haciendo circular el siguiente manifiesto para aclarar los hechos. Como dice el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional: Vale. Y que la verdad, que siempre es colectiva, brille dónde lo hacen los intereses particulares y si tiene que crecer sólo por dónde los de abajo andan, sea. La flor de la palabra no muere, aunque en silencio caminen sus pasos.
Podéis leer los comunicados en el post extendido.
Continuar leyendo»Temporada 14 de Hospital Central: Preguntas y Respuestas... y van tres
A falta de dos capítulos para terminar la temporada, el anterior post de preguntas y respuestas está que arde y a punto de explotar. Más de 1500 comentarios me obligan a abrir un nuevo post tras consulta con los habituales del espacio.
Así que las nuevas preguntas y la nuevas respuestas se empiezan aquí. El otro post queda cerrado para consulta.
1)Será más fácil que responda preguntas concretas
2)No se me pierdan el respeto
3)Y Gocen, gocen.
Este post estará abierto una semana más después del final de la temporada para comentarla de forma más general y desmentir (o no) los habituales spoilers.
La horas perdidas comenta "Lo que tú Quieras Oír"
Una crítica lúcida, divertida, señalando fallos y aciertos y muy, muy amena. Las gentes de Las horas perdidas Reseñan "el corto que sale siempre que se pone youtube en Google (Corto que, ejem... Lleva cuarenta millones de visita, pronto hablaremos de ésto)
La impagable reacción de Sofía ante esta catarata de hostias telefónicas (y, ejem, rondando peligrosamente el terreno del cliché más absoluto) es similar a la de un tío: mirada fija, perdida en el horizonte, cual conejo delante de los faros de un Ferrari. Como espectadores, gracias a la apaciguada puesta en escena de Zapata (que empezamos a sospechar que sabe realmente lo que está haciendo con la cámara: no hay dos planos que se repitan) nos limitamos a contemplar a la pobre profesora, que ahora no sólo está más sola que la una, sino que además tiene que colgar un autorretrato salido de una mente infantil atrofiada del marco vacío, en una casa vacía, con un corazón vacio



