19 de Octubre de 2010
Sons of Anarchy: Fabulas de la Reconstrucción
El artículo completo con sus tres partes unidas. Pata todos ustedes.

El periodista medio que escribe sobre televisión en los medios de comunicación “tradicionales” ha decidido que Sons of Anarchy es el relevo natural de “Los Soprano” en nuestras parrillas (bueno, en nuestros discos duros) Teniendo en cuenta que el “periodista medio” en cuestión lleva diciendo eso de cada serie con delincuentes y un poco de calidad desde el fin de Los Soprano, es más razonable asumir que, simplemente, dicho periodista tipo no ha visto más serie que Los Soprano (y ahora, The Wire y/o Mad Men)
Sons of Anarchy no solo no es el relevo de Los Soprano, sino que su principal virtud es caminar por un sendero diametralmente opuesto al de la magnífica serie de David Chase. Su estructura y referentes estéticos tienen un semejante bastante más evidente : The Shield.
La mejor serie policiaca de la televisión de los últimos tiempos, comparte con la ficción de los moteros a uno de sus guionistas principales y productor ejecutivo: Kurt Sutter, creador de ésta. Más conocido como el mítico amante de los pies “Margos” en The Shield y que en aquí se reserva un papel no menos carismático.
Sin embargo, los hijos de la Anarquía también trazan distancias importantes con la ficción policiaca de Sawn Ryan. Dónde aquella era una reflexión compleja y profunda sobre la ética y la moral en un mundo corrompido, ésta es una reflexión sobre la comunidad y la reconstrucción del lazo social en un mundo corrompido.

Para mí, eso convierte a “los hijos” en una serie a tener muy en cuenta, pues en un universo de la ficción cuya crítica social termina por devolvernos un estado de cosas inamovible, aquí hablamos precisamente de un personaje protagonista que tiene como horizonte la transformación de una comunidad que ha perdido la ética en favor de la supervivencia. Por ese motivo, Jax, aparece para algunos espectadores como “blando”, cuando lo cierto es que es uno de los personajes más duro e interesantes de la televisión actual (y quizás el que está más condenadamente bueno... con permiso de Don Draper, claro)
La dupla “ética-supervivencia” hacen que Los Hijos de la Anarquía se muevan siempre alejados del espectro del idealismo y vive y crece en un plano de pura inmanencia. El problema principal de todos los personajes es, básicamente, la renta. El dinero para vivir. Conseguir mantener su comunidad unida y su entorno seguro de dos amenazas principales que aparecen unidas: El poder económico unido al desarrollismo y el consumo y venta de drogas. Todo ello mientras se trafica con armas a gran escala, se lleva un negocio de películas porno y te acosan los federales. Poca broma.
Destruyendo la masculinidad.

La apuesta fácil para Kurt Sutter y los suyos habría sido hacer una serie de MACHOS. Al fin y al cabo hablamos de motos, chupas de cuero, armas, tíos macizos, duros como rocas, etc. Y sin embargo, otro de los lugares comunes que Sons of Anarchy se cisca sin contemplaciones, es el de la representación de la masculinidad.
Para empezar, la estructura social de los hijos es una comunidad con una presencia apabullante de mujeres fuertes. En el caso de Gemma, madre de Jax y pareja de Clay, hablamos de una matriarca en toda regla. La impresionante interpretación de Katie Segal (Voz de Leela en Futurama y protagonista de la mítica “Matrimonio con Hijos”) incorpora además de una firmeza y una fuerza espectacular al personaje, una ternura y una capacidad para gestionar los afectos que hacen que Gemma sea uno de los personajes más complejos e interesantes de la televisión actual. ¿Recuerdan alguna serie en la que se haya tratado como tema de un capítulo la menopausia? Pues eso.
Pero no es solo Gemma, o la evolución dramática del personaje de Maggie Sift como Tara, es que los personajes masculinos también están observados desde una óptica muy heterodoxa. Clay es un hombre duro, pero necesita a Gemma. La relación de Jax y Tara, por muy masculino (esto es, poco dado a comunicarse, etc.) que sea Jax, se basa en un diálogo constante.

Las mujeres que encarnar roles masculinos sin matices se convierten en auténticos monstruos (Premio especial para Ally Walker por la interpretación de la agente federal a la que tú y yo y todos queremos matar) La violencia colectiva suele tener las consecuencias más duras para las mujeres (Recordemos a la mujer de Opie) y no olvidemos al impresionante Tig, cuya colección de perversiones y cierto amaneramiento lo conectan casi con una masculinidad Queer (No es extraño verle vestido con ropas de mujer de tanto en tanto)
Por último, casi todo el conflicto más importante de la segunda temporada se sostiene sobre la necesidad de los varones de expresas sus sentimientos y en torno a las consecuencias de no hacerlo. A saber: violencia y muerte. En ese sentido, el capítulo “Service”• de la segunda temporada, es una de las cosas más emocionantes que servidor haya visto, con un grupo de tíos rudos y fuertes abriendo sus tripas y corazones a extremos inéditos.
La heterodoxia políticamente correcta
Sons of Anarchy tiene, ya lo hemos mencionado, su referente más directo en The Shield. Eso la convierte en la candidata perfecta para un nuevo tipo de narrativa televisiva: Un realismo exacerbado y violento.
Los guionistas de The Shield nunca se preocuparon excesivamente por el realismo en sus tramas, llenándolas de perros asesinos, locos que ponen cepos en incómodas partes del cuerpo, etc. Algo parecido pasa con Sons of Anarchy, que más que un realismo en las relaciones sociales y una reconstrucción minuciosa de un club de motoristas, se plantea ese lienzo como el punto de partida para contar barbaridades y llenar las tramas de momentos que rozan el ridículo, humor escatológico y el más difícil todavía en un tour de force de “cosas-con-las-que-hacer-daño”.

Desde un masturbador compulsivo que carece de dedos pulgares a un ex-militar que perdió un testículo en la guerra de Irak, casi cualquier cosa es válida para caminar por la delgada linea entre el humor, la acción y un desenfreno que atiende bien poco a las normas de la moral y de lo políticamente correcto.
Este tipo de historias suelen servir para construir historias autoconclusivas, que liberan un poco de la carga dramática de la serie (enorme y sin descanso) y como desengrasante previo al último cliffhanger marca de la casa.
En conflicto principal del segundo capítulo de la serie gira en torno a una mujer mexicana que ha muerto quemada viva y que podría (o no) llevar en su vientre semen de Tig (ese maestro de la perversión) La propuesta, aparentemente ética y razonable de Jax, de intentar resolver el asunto sin usar una violencia excesiva, les lleva a una carrera negra por encontrar otros cadáveres disponibles. Es solo un ejemplo del tipo de trama con el que los personajes tienen que lidiar.

Otro de los mecanismos del humor son las consecuencias generalmente inesperadas y francamente cómicas del uso de la violencia en forma de cuchillos clavados en lugares poco apropiados, jóvenes aparentemente tranquilos que se convierten en demenciales máquinas de matar, hijos de Nazis enseñados por sus padres en el noble arte del fanatismo y las armas, etc, etc, etc.
Sin olvidar que uno de los personajes es un imitador casi profesional de Elvis Presley.
En ese sentido, Sons of Anarchy juega también a no tomarse excesivamente en serio, lo que la distancia aún más de otras series más reconocidas por el mainstream como puede ser Mad Men o Los Soprano (aunque la serie de David Chase tenga momentos de auténtico descojono, su fondo era cualquier cosa menos divertido)
Por último, la narración anfetamínica que caracterizaba a series como “The Shield”, deja paso aquí a una combinación de secuencias breves y ásperas, con momentos de mayor intensidad extendidos en el tiempo (No olvidemos que en la primera temporada se marcan una secuencias de más de diez minutos de una tensión insoportable con dos únicos personajes metidos en una habitación)
En definitiva, el tipo de ficción contemporanea en la que Stephen King podría convertirse en un "Señor Lobo" motorizado. El clase de ficción contemporanea que necesitamos en tiempos de crisis, tea parties y pamplinas políticamente correctas.
Hola! Soy estudiante de traducción en Alemania y quisiera utilizar el corto „Lo que tú quieras oír“ para un proyecto de subtitulación (al alemán). Estoy muy contenta haber encontrado este corto tan bueno con licencia de Creative Commons y leí en un post (del 2006) que entre otras cosas se podía encontrar el guión en la página del corto (www.loquetuquierasoir.com). Es aún posible conseguir el guión??? No pude, parece que ya no existe la página... El guión me ayudaría muchísimo para ponerle subtítulos buenos! Saludos desde Alemania, Mareike
Mareike | 26 de Octubre de 2010 - 11:56 PMWow, estoy totalmente de acuerdo en lo que has escrito. Estaba buscando info sobre S.O.A. por la red porque acabo de "beberme" las dos primeras temporadas en nada de tiempo, y me he topado con tu post.
Coincido contigo en prácticamente todo.
Desde luego, es una pena que no tenga más reconocimiento público (o sea, más premios, o al menos nominaciones).
Sin duda es una de las mejores series del momento.
-C-
-C- | 30 de Diciembre de 2010 - 12:38 AMesta serie de moteros es muy buena , refleja el honor , la lealtad , respeto y sobre todo la familiaridad de sus miembros entre si . Mucha gente tenía que aprender estos valores y ponerlos en practica , por que a día de hoy hay poca gente con estos principios. León España . Motero también .
Antonio Gonzalez macias | 30 de Enero de 2011 - 01:51 AM


