27 de Septiembre de 2010
Sons of Anarchy: Fabulas de la Reconstrucción (1 de 3)

El periodista medio que escribe sobre televisión en los medios de comunicación “tradicionales” ha decidido que Sons of Anarchy es el relevo natural de “Los Soprano” en nuestras parrillas (bueno, en nuestros discos duros) Teniendo en cuenta que el “periodista medio” en cuestión lleva diciendo eso de cada serie con delincuentes y un poco de calidad desde el fin de Los Soprano, es más razonable asumir que, simplemente, dicho periodista tipo no ha visto más serie que Los Soprano (y ahora, The Wire y/o Mad Men)
Sons of Anarchy no solo no es el relevo de Los Soprano, sino que su principal virtud es caminar por un sendero diametralmente opuesto al de la magnífica serie de David Chase. Su estructura y referentes estéticos tienen un semejante bastante más evidente : The Shield.
La mejor serie policiaca de la televisión de los últimos tiempos, comparte con la ficción de los moteros a uno de sus guionistas principales y productor ejecutivo: Kurt Sutter, creador de ésta. Más conocido como el mítico amante de los pies “Margos” en The Shield y que en aquí se reserva un papel no menos carismático.
Sin embargo, los hijos de la Anarquía también trazan distancias importantes con la ficción policiaca de Sawn Ryan. Dónde aquella era una reflexión compleja y profunda sobre la ética y la moral en un mundo corrompido, ésta es una reflexión sobre la comunidad y la reconstrucción del lazo social en un mundo corrompido.

Para mí, eso convierte a “los hijos” en una serie a tener muy en cuenta, pues en un universo de la ficción cuya crítica social termina por devolvernos un estado de cosas inamovible, aquí hablamos precisamente de un personaje protagonista que tiene como horizonte la transformación de una comunidad que ha perdido la ética en favor de la supervivencia. Por ese motivo, Jax, aparece para algunos espectadores como “blando”, cuando lo cierto es que es uno de los personajes más duro e interesantes de la televisión actual (y quizás el que está más condenadamente bueno... con permiso de Don Draper, claro)
La dupla “ética-supervivencia” hacen que Los Hijos de la Anarquía se muevan siempre alejados del espectro del idealismo y vive y crece en un plano de pura inmanencia. El problema principal de todos los personajes es, básicamente, la renta. El dinero para vivir. Conseguir mantener su comunidad unida y su entorno seguro de dos amenazas principales que aparecen unidas: El poder económico unido al desarrollismo y el consumo y venta de drogas. Todo ello mientras se trafica con armas a gran escala, se lleva un negocio de películas porno y te acosan los federales. Poca broma.
Guillermo Zapata a las 08:57 PM | Referencias 0Fantástica serie, en esta ocasión el periodista ha acertado.
Angela | 17 de Octubre de 2010 - 01:14 PMenmR7H This is one awesome post.Really looking forward to read more. Great.
cheap bookmarking service | 25 de Septiembre de 2012 - 09:24 AM


