27 de Mayo de 2010
Cuatro de Cinco: ¡PAM! Perdidos. La Conclusión
“-Y quiero que sepas que has muerto para nada”
(Locke poseído por el humo a Jack. The End 06x17)
Hablemos un momento del contexto. Escribo este texto, penúltimo de la serie sobre Perdidos, tan solo cuatro días después del final de la serie. Si bien es cierto que es algo más reposado que la tonelada de grupos de facebook o las apresuradas conclusiones que miles de fans han comentado ya desde la emisión del episodio final, tampoco lo es mucho mucho más.
Lo primero que salta a la vista es la importancia que le damos al final y los finales en general. La obsesión por los finales no es algo nuevo ni es cosa exclusiva de Perdidos, pero debemos tenerla en cuenta para entender porqué este final es como es. El final en la vida de un ser humano es, no solo un misterio, sino generalmente, un momento despojado de épica. No es una síntesis, no es tampoco una conclusión, es simplemente el final. La vida no cobra sentido en ese final, simplemente se acaba.
La ficción y los relatos, como reductores de la complejidad funcionan como productores de un sentido colectivo de la vida. En la ficción (y más en la ficción mainstream) los finales otorgan un sentido a lo anterior, mientras que en la vida, la cosas tienen (o deben tener) sentido en sí mismas. Perdidos ha intentado conjugar los dos elementos (como lleva haciendo la serie desde que nació en ese gozne entre lo viejo y lo nuevo, la autoridad y la libertad, la ciencia y la fe) en un final que si bien derrocha espiritualidad lo hace para otorgarle un valor a lo que ha pasado anteriormente. Para que los sacrificios tengan sentido, para que los errores tengan sentido. Para que las decisiones tengan sentido. Para que la vida, en fin, tenga sentido EN SI MISMA.

¿Qué importancia habria tenido lo sucedido a los personajes si al final una realidad paralela se integra con ésta y recompone lo destruido? O al contrario ¿Qué importancia habría tenido lo sucedido a los personajes si al final una realidad paralela se escinde del mundo original y permite vivir otra vida? ¿No rebaja eso a los personajes? (Si, los Kwon mueren, pero en realidad no. Si, Locke es asesinado, pero en realidad no)
Lo importante del final es que esa recompensa post-morten no viene creada por una entidad superior (llámale dios, llámale isla) Sino por la acción de los propios personajes al detonar la bomba de la quinta temporada. En un sentido muy poco religioso, ellos construyen su propio limbo. Es su saber teco-científico y sus acciones las que crean la posibilidad de un reencuentro, de un sentido para sus acciones.
Por muchas iglesias que veamos en el final de Perdidos no nos encontramos ante la religión en su sentido trascendente, ni en su sentido moral. Nada de eso. No hay juicio ni recompensa porque no existe ninguna entidad que otorgue ese premio o ese castigo. Las imágenes que vemos al principio de la sexta temporada en la que la isla se encuentra sumergida bajo el mar, completamente destruida, indican que quizás (esto es una hipótesis difícilmente demostrable con datos) los personajes pueden ser felices porque se han desecho del sistema de captura mitológica de la isla (Ya no son elegidos, sino por el contrario, libres) De una forma perversa en ese limbo se habría puesto en marcha lo que deseaba el humo negro y no parece que el mundo sea peor sin la fuente de energía que era el corazón de la isla…
Sin embargo, el coste de esa libertad en el universo paralelo es la ausencia de memoria, que no en vano representa la libertad absoluta. Los personajes no recuerdan nada y son libres, pero cuando se van reencontrando con aquello que les vincula al otro universo y a su propia memoria se desencadena un torrente de imágenes y emociones que les embarga por completo y les rebela la verdad, que su tiempo ha terminado. Porque hay una diferencia importante entre liberarse de la memoria como identidad heredada generacionalmente y olvidar tu propio rastro borrado por la arena. Olvidar los condicionamientos de la identidad te proporciona libertad, olvidar tus decisiones y tus sacrificios le resta valor a tus acciones. Por eso es tan satisfactorio para los personajes saber que su tiempo se acaba, porque eso significa que han tenido un tiempo, que han vivido.
Ver una serie, leer un libro, ir al cine, todas las actividades que nos relacionan con la ficción nos demandan como espectadores un cierto abandono de nosotros mismos. Una cierta capacidad para olvidar nuestra memoria. A veces esto es imposible y cuando vemos una iglesia o una luz blanca respondemos con asco (si somos antieclesiasticos) o con admiración (si somos religiososo) pero si nos abandonamos y pensamos lo que estamos viendo en la clave de la propia historia, quizás algo nos remueva emocionalmente o quizás encontremos claves nuevas y distintas.
Es probable que haya maneras mejores, más “neutras” a nivel estético, para hablar de un momento de reunión tras la muerte, de reconocimiento de lo vivido y de paso adelante, pero Perdidos siempre ha construido su ficción a la altura de los ojos de los personajes (Por eso en la primera temporada el misterio del oso era enorme y luego misterios aun más raros- como los viajes en el tiempo- se aceptaban con normalidad. Porque veíamos las cosas a través de los ojos de los personajes) Y a la altura de los personajes y de su contexto socio-cultural, todo lo que pasa después de la muerte se dirime el iglesias. Y haber utilizado un espacio estético distinto (Pienso en una sala de espera de un aeropuerto, por hablar de un lugar que es común a todos ellos) Habría generado aún más confusión sobre el final.
Si hay un reflexión al final es la de que cuando uno necesita a otros para sobrevivir, merece encontrar a esos otros cuando muere. O lo que es lo mismo, que no se puede vivir solo, que somos un grupo, formamos comunidades y cooperamos.

Pero hay otras dos maneras de entender la conclusión de la serie. La primera tiene que ver con la comunidad de fans. Si uno ve el capítulo como un homenaje y un reconocimiento a aquellos que han visto la serie y lo que la serie significa para ellos, el final adquiere un sentido muy diferente.
Que Hurley se quede como guardian de la isla no es tanto un gesto de coherencia dramática (que también) ni un signo de que los tiempos de la isla van a ser pacíficos y alegres (No en vano, el amoroso Hurley elige como número dos a un hijo de puta con rebabas, más listo que el hambre y con más vidas que un gato: Benjamín Linus) sino la forma de decirle a los fans de la serie “Ahí tenéis. Es vuestra”. Hurley es el fan por antonomasia. El tipo que cita a la otras películas. El que pretende que las cosas sigan bien, el que junta a la gente alrededor de algo. El que- atención- el que no quiere que las cosas cambien. EL FAN.
Pero es que la forma de presentarnos a los demás personajes de la serie al final y la cascada de imágenes y recuerdos también es un homenaje a los fans y un mensaje para ellos (dicho casi a cámara) hay que recordar y luego dejar que las cosas se vayan.
Conmemorar significa recordar juntos. Hacer memoria común. Y eso es el último capítulo de Perdidos. La imagen de todos esos personajes mirándo hacia delante en una iglesia mientras Jack Shepard se sienta y deja entrar la luz es casi una representación de la eucaristía del siglo XXI. Todos sentados con las personas a las que queremos mirando en la misma dirección. Y esa imagen, que tiene mucho más de irónica y cómplice que de trascendente, también es marca de la casa (O no es el mismo capítulo en el que Sawyer hace bromas con la bajada de Jack después de ver a la parra ardiente o Kate se mofa del nombre “Christian Shepard”- Pastor Cristiano) ¿A quién le habla el padre de Jack en esa última secuencia? ¿A el o a el y a nosotros?
Y esto también tiene una última léctura. El final de una serie es tambien el final para un equipo extensisimo de profesionales que han estado cinco, seis años trabajando codo con codo en una experiencia vital de altísima intensidad. No es extraño que los capítulos se intensifiquen a nivel dramático y que los personajes y la trama parezcan estar hablando no tanto de la serie como de la propia trama, de alguna manera el último capítulo de una serie es una carta de amor a la historia que uno escribe, a los fans y al équipo. Y en esos tres niveles funciona el capítulo de Perdidos.
Al menos funciona así hasta que se emite. Entonces entran en juego toda otra serie de condicionantes, jerarquías culturales y expectativas. Pero de eso hablaremos mañana.
Mañana. Perdidos, los fans y la narrativa transmedia en la cultura Hype. (Si, lo sé, un título horrendo, que le vamos a hacer)
Guillermo Zapata a las 08:07 PM | Referencias 0"En la ficción (y más en la ficción mainstream) los finales otorgan un sentido a lo anterior, mientras que en la vida, la cosas tienen (o deben tener) sentido en sí mismas."
Bravo!
Listo Entertainment | 27 de Mayo de 2010 - 08:34 PMMe encanta. Me encanta tu explicación sobre el trozo final, no la había visto de esa manera. Se nota que lo ves desde el otro punto de vista ;)
María* | 28 de Mayo de 2010 - 07:51 AMMe ha gustado el concepto de "La vida no cobra sentido en ese final, simplemente se acaba."
Las dos únicas pegas que le encuentro es que Lost era una serie demasiado coral y aquí la muerte es de Jack es el punto clave. Por otro lado, llevan innumerables quotes estilo "No debes morir.", "Es importante que blabla" para que luego, la muerte no signifique nada más.
Víctor de la Fuente | 28 de Mayo de 2010 - 01:29 PMGuillermo, como siempre, genial. Un análisis muy interesante.
Sin embargo creo que has ido dirigiendo el estudio hacía las conclusiones que ya tenías fijadas desde el principio. Si retorcemos el análisis posiblemente podamos justificar incluso la aparición de los goonies en la perla negra.
Personalmente a mi el final me ha decepcionado bastante, pero no porque no hayan desvelado todos los secretos, sino porque la serie para mi nunca se basó en los personajes. Mad Men, A dos metros bajo tierra, son series de personajes. Lost no. Se suponía que era una serie con una trama inteligentemente enlazada donde no había cabos sueltos y el final iba ser el "final twist" más impresionante de todos los tiempo. Sintiéndolo mucho no fue nada de eso. Ah, y una iglesia, es una iglesia independientemente de como la disfracen :)
Buena oportunidad para vender un fabuloso pack de DVDs con al menos "algo" de lo que nos hemos quedado sin saber.
;-)
Ruben | 7 de Junio de 2010 - 05:24 PMPues a mi también me gustó el final, aunque me hubiese gustado averiguar cómo nació la isla. La historia trata sobre los personajes si, pero también del escenario y la fuerza "misteriosa" que los ha reunido. yo siempre pensé que la isla era cosa de los alienígenas... pero en realidad no lo sabemos. Está claro que la serie no está terminada si no quieren, símplemente está terminado este ciclo. Digamos la primera parte deuna trilogía o tetralogía, etc. El primer libro trata sobre cómo se salvó la isla del humo negro. El segundo puede tratar de mil cosas relacionadas con el inmenso poder de la isla. Tened en cuenta que en la reunión de almas en la iglesia unos murieron antes y otros "mucho después" así que puede ser que Hugo y Ben hayan vivido siglos en la isla. En fin, me da pena que se acabe ya que antes siempre "había más capítulos". No obstante, he disfrutado estos años viendo la serie, eso es lo que importa ¿no?
Un abrazo



