22 de Agosto de 2008
¿Por qué cierran los cines?
Hace unos días escribía sobre las razones de Manuel Gutierrez Aragón para dejar el cine y hablaba de la relación entre la especulación inmobiliaria y el cierre de los cines. En los comentarios, Juan hacía de abogado del diablo y me preguntaba si no era posible argumentar que el motivo del cierre de los cines era también la piratería. Hace unos días, leí una columna de Daniel Sanchez Arévalo en El País hablando del tema. Pensé en escribir algo, pero al final no lo hice. Hoy he leído en Blogdecine un post bastante enfadado con las palabras de Dani y me he decidido a escribir algo partiendo de su texto original.
Tanto Dani como yo estamos de acuerdo en que es una pena que se cierren los cines. Diferimos sin embargo, en el motivo.
Dani opina que los responsables de ese cierre somos todos y se pregunta: "¿Cúando fue la última vez que fuiste a esos cines? Esos cines seguirían abiertos si no dieras la vuelta a la esquina y compraras la película que se está proyectando en un top-manta. Si no llegaras a casa y te bajaras los estrenos por el e-mule?" Y luego añade (…) "Yo te juro que prefiero que construyan un H&M descomunal antes que ver un elefante muerto en la Gran Vía".
Con respecto a la segunda frase, no tiene de que preocuparse. Ahora hay un elefante muerto, pronto habrá un H&M.
Yo hablaba hace unos días de la especulación como la causa principal del cierre de los cines y señalaba a la autoridad política de nuestra ciudad y a la ley del suelo como una de las causantes principales. Lo hacía no porque pensara que tener un cine sea un negocio rentable, sino porque creo que es un negocio que merece protegerse, porque prefiero los elefantes bien vivos. También porque el "logo pirateria" es muy cómodo para justificar por parte de los propietarios de los cines (que además forman parte del patrimonio arquitéctónico de nuestra ciudad) despidos, cierres, etc. A veces, sin tener que justificarlo con datos concretos, el "logo" es suficiente (aunque haya dudas de que lo que dicen es cierto, como pasó con el cierre de Madrid Rock en la Gran Vía madrileña)
Dani apela a una responsabilidad individual y, afortunadamente, no plantea que lo ideal sería que no hubiera top-manta o emule, decisiones no sólo poco útiles, sino profundamente represivas. Sino que dice algo tan coherente como "Si te gusta el cine, tienes que verlo en el cine. No descargarlo". ¿Saben porque? Porque a Dani, como a mi y a todos, nos han enseñado que cada copia no autorizada vendida, que cada película descargada, es un espectador menos. Y eso es simple y llanamente MENTIRA. Mentira inventada por unos que repetimos otros incurriendo en hacerla verdad.
Es mentira que alguien que se descarga una copia del último estreno lo haga porque ha decidido dejar de ver una película. Quizás no tenía intención alguna de verla desde un primer momento, o no tenía dinero. Quizás, si la película le gusta lo suficiente le apetezca verla en mejores condiciones. Quizás se la compre cuando salga en DVD. Quizás la regale. Quizás la película que quiere ver no la han estrenado en su ciudad porque sale con pocas copias o porque "no ha sido rentable" y alguien ha pensado que mejor otro estreno que un elefante muerto, etc.
Pero, incluso aunque hubiera decidido "dejar de ver la película en la sala" y verla en su casa, de gratis. Habría que pensar porque de pronto es una experiencia más placentera la individual, que la colectiva. Habría que pensar que tipo de ocio se ha construido para ver que valor debemos darle a los productos culturales. ¿Por qué tendríamos que respetar aquello que siempre se nos ha enseñado que es un bien de consumo para usar y tirar? Habría que pensar en si las compañías que pierden dinero de las películas que ya no se ven lo ganan con la vente de dispositivos de grabación y reproducción de cada vez mayor calidad y que tienden a individuar la recepción de los programas, etc. Habría que pensar en- si es un negocio tan ruinoso- porque hay un multisalas en cada nuevo centro comercial que se abre en la ciudad. Habría que pensar en que, igual que hace unos años el ocio de los madrileños se desplazó de sus barrios al centro (Seguro que Dani se acuerda de cuando empezaron a cerrar los cines de su barrio, en esos tiempos no había piratería) Ahora se ha desplazado del centro a las zonas periféricas de la ciudad en torno a los grandes centros comerciales y el centro ha quedado para a) Personas con mayor poder adquisitivo y gustos más específicos (¿O acaso cierran las salas de arte y ensayo y versión original?) y b)Turistas. Los turistas no van al cine, pero compran ropa y ven museos. Y eso es el centro de Madrid hoy. Un atractor de capitales financieros a costa de la producción de una "ciudad marca" que destruye lo que tiene valor de uso y lo transforma por mercancias que funcionan mejor en el campo semiótico.
Quizás entonces podríamos discutir si merece la pena o no matar al elefante y cuan culpables somos de lo que pasa en nuestra industria y en nuestras ciudades. La piratería aparece como un accidente dramático, sin relación con nada, sin conexión con el mundo en que vivimos. Un problema de ética, individual. Se resuelve no haciendo lo que está mal. Dani sabe, porque para eso es uno de los mejores guionistas y directores de este país, que en el mundo real no hay buenos ni malos. No hay cuestiones individuales, sino causas, consecuencias y problemas complejos que merecen respuestas complejas.
Guillermo Zapata a las 03:52 PM | Referencias 0lo peor es que viene de la cultura...
en otras partes del mundo la gente vive diferente el ir al cine.
se levantan, aplauden, lo viven como un show más...
aquí, cada vez más, vamos al cine a pasar el rato.
Si quisieran que la gente fuese al cine buscarían otras soluciones. Lo que no puede ser es que el precio de una entrada suba como si nada y se espere que la gente vaya al cine con la misma frecuencia que antes.
El problema es que buscar soluciones no es tan rentable como vender dos edificios y colocar tiendas de ropa…
No me parece justo señalar como culpable al que paga (o pagaba, según Dani) la entrada, habría que pensar en quién le atraca cuando lo hace.
Saludos!
niñata | 23 de Agosto de 2008 - 01:59 PMYo apuntaría otra posible razón para que caiga el cine: el precio de la entrada.
Cuando era adolescente iba todas las semanas al cine. No era barato, pero mi madre me daba 300 pesetas para que fuera los miercoles al dia del espectador.
Ahora, gastarme 6€ (18€ si quiero ir con la familia) supone un esfuerzo considerable, que no puedo acometer todas las semanas.
En mi pequeña ciudad, cerraron los multicines pq la gente no iba. Razón que dieron: la piratería. razones reales: precio y películas (muy) malas.
Hay otro cine en la ciudad... el del centro cultural de la Caja de Ahorros La General, donde todas las semanas echan miercoles y viernes una película de calidad: cine europeo, de autor, independiente, español, etc... a un razonable precio de 3€.
Ese cine, (no siempre, pero a menudo), se llena.
yeray | 23 de Agosto de 2008 - 06:43 PMEn mi opinión, no es una sino diversas las causas por las que se cierran los cines. Trabajo en la Gran Vía y cada vez que salgo del metro en Callao, me da una pena enorme ver como cines como el Avenida o el Palacio de la Música están cerrados. ¿ No se podrían haber recuperado esos espacios para la cultura en vez de hacer tiendas?
charo | 23 de Agosto de 2008 - 11:01 PMGuillermo, coincido contigo completamente. El cierre de los cines del centro es fruto de la especulación inmobiliaria y la falta de protección legal por parte de Ayuntamiento y Comunidad. A Daniel se le olvida el teatro Albéniz, por ejemplo, que está siempre lleno y con obras del Festival de Otoño y los propietarios quieren venderlo.
Y así ha sido siempre, con los cines de barrio, con los del centro y con los de fuera.
A Daniel me gustaría preguntarle ¿cuando fue la última vez que se sentó en el Avenida? Porque el abandono y la dejadez de los propietarios era patente, estuviera lleno o no. ¿Qué estrenaban? ¿Qué ofrecían a un espectador que pagaba más de 6 euros? ¿Comedias descerebradas? ¿Se acuerda del pésimo sonido?
Estamos en una sociedad de consumo, en la que hasta el ocio sólo puede ser posible (y por tanto "viable") si es un ocio de consumo. Un cine es "de facto" una empresa más, que se adapta al mercado existente y en el que pretende ser el negocio más rentable. Si esa rentabilidad pasa por adaptarse al modelo de ocio del siglo XXI, en el que el centro comercial es el centro de ocio por antonomasia, no pasa nada, se cierran los cines del centro (los de toda la vida), y se van a las macro-mega-super-multisalas a las afueras. ¿Esto quiere decir que el cine esta en crisis? No. Esto es símbolo de que las empresas están ajustando su estrategia, y decir que está relacionado con la bajada de espectadores es pura demagogia.
No soy especialmente cinéfila (y preguntarás guillermo qué hago entonces por tu blog, jeje), pero desde que tengo acceso libre a las películas (sí, yo soy una de "las del e-mule"), reconozco que veo más cine, y esto me ha hecho acercarme alguna vez más a una sala para ver la nueva película de tal o cual director. Todos los que critican el "mercado paralelo" del cine se olvidan (casualmente, por supuesto) de que gracias a eso, sus películas están llegando a muchísima más gente, y esa difusión puede hacer que sus beneficios crezcan por los cauces no tan habituales (como bien decías guillermo, ya sea por los soportes, pero también por publicidad, etc...). Y por cierto, habría que preguntarse también hasta que punto la socialización de la cultura les molesta, y no sólo por los beneficios que (teóricamente) no ingresan.
Por último, que el modelo de cine sea mantenerlo alejado del centro, a un precio abusivo (lo siento, pero 6 euros me parece un robo a mano armada) hace que muchos separemos cada vez más "el mundo de las películas" de "el mundo de los cines". A pesar de todo, aquí en el centro tenemos un cine que proyecta cine independiente, europeo y de bastante calidad, a un precio relativamente módico. su nombre? utopía (y no es broma!)
un saludo
Guillermo, no entiendo en tu razonamiento porqué mezclas el centro, con el mayor poder adquisitivo y los gustos más específicos (la v.o.s).Los cines en v.o.s no son más caros que los convencionales, vamos que hay multisalas de Madrid de centros comerciales en los que la entrada está a 7 euros, y 5,50 (creo) el día del espectador, sí que da terror, mientras que los de v.o.s siguen manteniendo los 6,80 (sí, sí ya sé que son 20 céntimos miserables) y 5,20 el día del espectador.
Saludos.
Enhorabuena, Guille, gracias por aceptar el reto tocapelotas por mi parte ;)
Juan | 25 de Agosto de 2008 - 01:22 PM


