1 de Enero de 2008
Quiero Afiliarme- Relato de 365 palabras
Y siguiendo la tradición del pasado año, aquí va el relato de año nuevo, de 365 palabras. Creo que "Quiero Afiliarme" se me ocurrió un día hablando con una amiga sobre qué era una perdida peor, la muerte de un anciano o la muerte de un niño. No recuerdo cúal era mi postura en aquella discusión, pero creo que me decantaba por el anciano. Las mujeres del relato son mis abuelas y una hermana de mi abuelo paterno y supongo que no serían como son si no fuera por "Los Hijos de Anansi", la novela de Neil Gaiman dónde salen algunas mujeres mayores. Es un homensaje a mis abuelas, pero creo que no les habría gustado nada. Puede ser lo más perverso que se me ha ocurrido en 2007, desde luego, es lo más perverso que he escrito desde que empezó el 2008. Que os guste.
QUIERO AFILIARME
-No se nos tiene ningún respeto- dijo Amelia cogiendo el detonador y colocándolo junto a la carga.
A su lado, Leonor y Basilisa asintieron mientras disfrutaban de un té y unas medias noches.
-Se valora lo que esos mocosos podrían llegar a hacer, no la experiencia- dijo Basilisa mientras se limpiaba las migas que le caían por la papada. El médico le había dicho que tuviera cuidado con las grasas, y que nada de pan con sal, pero se trataba de un día especial.
-Ten cuidado con mover la carga- Leonor era la más precavida de todas. No era su primera vez, como en el caso de las otras dos. Suspiró con nostalgia, antes lo hacía con su marido, pero ahora… Le echaba de menos.
Terminaron de colocarlo todo y recogieron la mesa: las migas, las tazas, el hule, etc. Luego se pusieron los abrigos y guardaron la bomba en el bolso. Un bolso grande, de tela. Mientras caminaban por la calle iban repasando sus razones. En silencio, concentradas.
Llegaron a la puerta. Leonor sacó un trozo de madera del bolso, lo rompió en tres pedazos. Las otras dos cogieron una cada uno. El más pequeño le tocó a Amelia. Le dieron dos besos y el bolso.
Mientras caminaba por el patio pensó en su jubilación anticipada hace ya tantos años, en la residencia en la que sus hijos habían pensado meterla (había visto los panfletos en la mesita del comedor) en la mirada de sus nietos (Esos monstruos cargados de azúcar que no atendían a la misma cosa más de quince segundos) cuando intentaba explicarles algo, lo que fuera. Pensó en todo eso y agarró el bolso con más fuerza todavía.
En las noticias de la tarde fue la primera: Una anciana de 83 años se había hecho explotar en el patio de un jardín de infancia. La mujer había muerto llevándose consigo seis niños de entre dos y cinco años.
En casa de Leonor, ella y Basilisa miraban las noticias disfrutando de la merienda. Llamaron a la puerta. Leonor fue a abrir. Una anciana de pelo blanco, bastante menuda y con traje negro, esperaba.
-¿Sí?- dijo Leonor sonriente.
-Quiero afiliarme- dijo la anciana.
¡Qué barbaridad!¡Qué fuerte Guillermo! Desde luego tiene de todo eso que planteas. Está en la tradición del mejor Azcona de "El cochecito, pero aún más destroyer por lo conciso. Bueno, pues a pesar de eso, porque a pesar de las apariencias, creo que eres bueno, feliz, feliz año.
4M | 1 de Enero de 2008 - 08:39 PM
FELIZ AÑO NUEVO, amigo Zapata.
Sí, tú te decantabas por el anciano ;)
Vaya relato bestiajo!! Pero mola XD
kanae | 3 de Enero de 2008 - 12:21 AMOstia... qué yuyu. Este año es bisiesto, te podías haber explayado una palabrica más ;)
Feliz año
Juan | 3 de Enero de 2008 - 12:32 PMSin duda, cuando sea octogenaria también me afiliaré, pero nunca en el patio del jardín de infancia sino en la propia clase.
Feliz año y saludos.
Ana | 3 de Enero de 2008 - 04:04 PMUys, que mal estoy yo... leía y releía y no entendía el final, pero claro..es que yo leía "Afilarme" en vez de " Afiliarme"
¡¡¡Feliz Año Nuevo!!
Carmen | 3 de Enero de 2008 - 09:17 PM


