11 de Febrero de 2007
La Ciencia del Sueño: Amor analógico

Las películas inolvidables lo son gracias al azar, principalmente. Las buenas, por el contrario, se basan en otros elementos que, de alguna manera, son más controlables. Normalmente (aunque no siempre) las películas inolvidables son también buenas películas. Quizás por eso hay que intentar hacer buenas películas sabiendo que el azar determinará muchas cosas. Olvidate de Mi es una película inolvidable, mientras que La Ciencia del sueño es una película que podría ser mejor si uno de los elementos de la misma: El guión. Fuera un poco distinto. El único problema que tiene La ciencia del Sueño es que cuenta una historia que no evoluciona. El personaje protagonista es exactamente igual al principio de la película que al final y eso genera una cierta sensación de repetición en lo que va sucediendo que al final lastra la película un poco. En realidad, parece que el guión es una linea muy fina sobre la cual deplegar un ejercicio de producción de imágenes maravilloso.
Una de las cosas que más me han gustado de la película es su concepción análogica de la puesta en escena. Siendo una película llena de efectos especiales y recreación de mundos, están expuestos de manera completamente verosimil y ligando los objetos a un mundo expresivo muy sensitivo, blando. Un mundo lleno de terciopelos, cartón, cortinas, telas de todo tipo. Es como la portada de esos discos de pop electroacústico.
La ciencia del sueño cuenta una historia de amor analógica en tiempos virtuales. Una historia en la que la imaginación es tanto refugio como expresión constante de los límites para relacionarse con la realidad, hasta el punto de que la imaginación como "fuga de la realidad" nos desvuelve un espejo tenebroso de aislamiento e incapacidad de relación que Gael García Bernal expresa a las mil maravillas.
Gondry construye un artefacto emocional y sensitivo, pero falla un poco con la historia detrás del relato. Aunque yo habría estado dos horas más en el cine viendo a Charlotte Geinsbourg sin despeinarme: Esta elegante, encantadora, dulce y atractivísima.
Para seguir poniéndome pop: Una película para ver en DVD con cigarros a medio terminar y mantita un día de lluvia.



