19 de Diciembre de 2006
El cine y la mentira son aliadas
"Algunas de mis películas favoritas la primera vez que las vi las odié. Concretamente Vivir y morir en Los Ángeles, de William Friedkin, pensé “Qué puta mierda, este tío está muy mal”. Y me dijo un amigo, “Tío, estás equivocado, vuélvela a ver”, y me cagué en su puta madre. Pero le hice caso, la volví a ver, y me pareció una obra maestra. La reacción visceral, la primera impresión ante una película, no siempre es la buena. Y es algo muy propio del cine. Lo que tiene el cine que no tiene ni la música, ni los libros, ni ninguna otra cosa es que el cine no sucede en tiempo real. Tú la ves en tiempo real, pero la película es una gran falacia, pretende darte una continuidad de tiempo y espacio que fue totalmente inventada por el director. Eso es lo que provoca que nuestra opinión sea fallida en el primer visionado de una película. Puedes decir que te gusta, y luego encontrar ya por qué te gusta. O puede que no te guste y luego cambiar de opinión. También te puede gustar la primera vez y luego la odias. A mí me ha pasado mucho esto con un director muy concreto. Y creo que la razón está en que, la primera vez que ves una película, por más que sepas y seas culto, o hayas hecho cine o seas crítico, la primera ilusión es que está pasando delante de ti. Tienes la ilusión de estar viendo un concierto, pero no es un concierto. Lo que es una alegoría del cine, un milagro, es que son pedazos rodados por separado. Cuando oyes a Coltrane tocar un solo de jazz, es Coltrane tocando un solo de jazz ahí. Una película que emociona no es nada más que una emoción absolutamente construida. Al libro tú lo controlas. El cine sin embargo es lineal, y está controlado narrativamente por el director para dar esa ilusión de continuidad, permite la opinión causal de la gente con tanta autoridad como si de un partido de fútbol se tratara. La gente cree que sucedió. Cree que había un laberinto y un fauno y nosotros nos fuimos ahí a rodarlo con la cámara. Por subnormal que parezca, eso es lo que todos sentimos. Yo me acuerdo cuando íbamos por ahí Ron Perlman y yo, presentando Hellboy en diferentes ciudades, y la gente le decía, joder qué bien te quedó el personaje, qué ingeniosos diálogos, como si a Ron se le hubieran ocurrido en el momento, de repente. “Voy a decir esto”. “Qué bien Ron, adelante, es una pasada”. La gente asocia al actor con la creación del personaje, y tampoco digo que no sea parcialmente verdad, pero la ilusión es fruto del director"
Guillermo del Toro escribe esta magnífica, lúcia, bella y emotiva reflexión sobre el cine en una entrevista publicada en la página web de El Laberinto del Fauno
Guillermo Zapata a las 08:31 PM | Referencias 0"El todo es más que la suma de las partes". Es la PERCEPCIÓN humana, donde lo que está compuesto por varias partes interconectadas o entrelazadas da como resultado un sistema de propiedades nuevas que no pueden explicarse a partir de las propiedades de esos elementos aislados.
La mente configura, a través de ciertas leyes, los elementos que llegan a ella a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas). En nuestra experiencia del medio ambiente, esta configuración tiene un carácter primario por sobre los elementos que la conforman, y la suma de estos últimos por sí solos no podría llevarnos, por tanto, a la comprensión del funcionamiento mental.
Algunas de esas leyes:
Ley del Cierre - Nuestra mente añade los elementos faltantes para completar una figura.
Ley de la Semejanza - Nuestra mente agrupa los elementos similares en una entidad. La semejanza depende de la forma, el tamaño, el color y el brillo de los elementos.
Ley de Simetría - Las imágenes simétricas son percibidas como iguales, como un solo elemento, en la distancia.
Ley de Continuidad - La mente continúa un patrón, aun después de que el mismo desaparezca.
Por eso el cine es el 7º arte, la cúspide de la pirámide. Puedes controlar las piezas, incluso su embalaje, pero en muchos casos el todo resultante es perturbador y alucinante, no como adjetivo sino como capacidad de inducir estados de conciencia, desde ROMA, CIUDAD ABIERTA hasta MULLHOLAND DRIVE.
etcétera | 20 de Diciembre de 2006 - 03:53 PMESSSQUEEE mi compatriota es la leche.......vamos me ha tocado ir alguna conferencia en la univ (hace algunos años atras) y es un ser tan lucido, pero tán lucido que te hace pensar que eres tu quien vives en un submundo, y que el crea pelicula tras pelicula es el mundo real ole!!! por mi niño wapo y adems como te vende las pelis que hasta hace algunos años (o decadas) no se daban un duro por ellas, se ha hecho un GRANDE GRANDE!!!!! (y no hablo de lo físico...como alguna vez se lo dije y el me lo respondio así....que he bajado ya X kilos!!! xD)
Mallinali | 20 de Diciembre de 2006 - 09:28 PMVaya,,, para lo que creen que hay lo real y la mentira (el cine), os pregunto...¿qué es lo real, quién recelosamente lo oculta que lo buscamos y terminamos siempre inventando? ¿No somos acaso, por eso, directores de nuestra propia película?
Si la mentira llamada cine es que existe, corta se queda frente a esa mentira grandota llamada realidad...buuuu
Jorge Paniagua | 16 de Mayo de 2007 - 07:35 PM


