18 de Junio de 2006
El último de la cadena
"Como la invención no es nunca obra exclusiva de un solo inventor, por muy grande que pueda ser su genio, y como es el resultado de los esfuerzos sucesivos de innumerables personas, aplicados durante épocas distintas a finalidades a menudo diferentes, es una mera figura del lenguaje atribuir un invento a una única persona: se trata de una falsedad interesada fomentada por un sentido espúreo de patriotismo y por el sistema de monopolio de las patentes, un sistema que permite que un hombre reivindique recompensas monetarias especiales por la circunstancia de ser el último eslabón del complicado proceso social que ha dado origen a la invención. [...]. Esto también vale para países y generaciones; la riqueza común de conocimientos y habilidades técnicas desborda las fronteras de los egos individuales o nacionales; y olvidar este hecho equivale no sólo a entronizar la superstición, sino también a minar la base planetaria de la tecnología"
Lewis Mumford. Descubierta gracias a un comentario de Kanae
Guillermo Zapata a las 06:32 PM | Referencias 0Yo tengo algún capítulo de "La ciudad en la historia" pendiente de leer, me lo bajé del emule pensando que era el libro entero. Mi toma de contacto con Mumford fue a través de Ken Knabb (www.bopsecrets.org).
Gilbertus | 19 de Junio de 2006 - 12:11 PM


