17 de Mayo de 2006
Miniseries y proceso creativo
Acabo de entregar la redacción preliminar de una de las miniseries que poblarán la próxima temporada de Hospital Central, como os podéis imaginar no puedo comentar nada sobre la misma, ni de que va, ni quien la protagoniza ni quien muere agonizando gracias a los rayos marcianos del planeta Gluba (uuppps :=) Pero si que es interesante hablar de ésta miniserie en concreto como ejemplo de lo que es el trabajo de una serie.
En éste caso todo empieza cuando la cadena nos pide miniseries para la siguiente temporada, las miniseries son historias que se continuan en varios capítulos, suelen ser médicas, suelen incluír infecciones o pacientes que estás varios capítulos, los misterios también se estilan mucho.
Nos ponemos a trabajar.
En éste caso partimos de una historia antigua. En algún momento cuando finalizábamos la temporada "anterior" (la que se está emitiendo ahora) pensamos en una historia gorda para el final de la temporada, tuvimos un par de reuniones y desechamos esta idea en concreto. Al chico con el que escribo los guiones y a mi, que nos gustaba bastante la idea, decidimos "quedárnosla" para algún capítulo nuestro de la siguiente temporada (o sea, la que estamos preparando ahora) Y la teníamos puesta como trama principal de nuestro capítulo. Sin embargo, el coordinador no lo veía muy claro. Durante un par de reuniones nos dimos argumentos y contra argumentos. En éste caso, nos decía que se parecía mucho a tramas de otra serie que se estaba emitiendo (sobre ésto volveré algún día, como el resto de la parrilla condiciona las decisiones que tomas quieras o no, el post que se me ha ocurrido es "La parrilla televisiva como relato intertextual"- conque se pueden ir preparando) El caso es que la trama estaba pendiente de un hilo.
Cuando llegó la necesidad de tener una nueva miniserie planteamos que si no valía para un capítulo, quizás organizada en varios podía quedar bien. Era una trama de misterio, bastante sórdida. A mi me encantaba. Empezamos a discutir como organizar la información.
Imaginaos a ocho personas reunidas en una habitación sin ventanas (gracias a Dios, sin fumar) poniéndo todo tipo de pegas a una historia, cuantos más cerebros más pegas ¿Y si hace tal por qué luego hace tal? ¿Quién le dice que no se qué? Conseguimos montar y desmontar dos película tipo "misterio con adolescentes" en dos horas pero no avanzamos demasiado (supongo que en las película de "misterio con adolescente" simplemente escriben el guión con lo que tienen, por otro lado, así quedan) Conseguimos organizar los dos primeros capítulos, pero en el tercero todo se volvía pantanoso y extraño. No sabíamos porqué los nuestros actuaban como la hacían y todos teníamos un considerable dolor de cabeza. Lo dejamos para otro día.
Ese día (hoy) tomamos dos sabias decisiones, la primera es reducir la complejidad al mínimo (limpiar la trama) y la segunda es olvidarnos de lo que teníamos al principio (la trama sórdida que a mi tanto me gustaba) ¿Por qué? Cuando piensas una historia siempre hay una o dos (o treinta) escenas que te imaginas como impactantes, esas escenas se convierten en lastres para la imaginación, todo lo que piensas lo piensas para llegar a ellas o para pasar por ellas, cuando evidentemente sólo tienen sentido en el contexto de la historia original y no en la nueva. Al borrar de nuestra mente el "origen", el mapa aparece blanco y podemos explorar lo que nos de la gana.
Nueva reunión. Empezamos a clarificar la cuestión, en un par de momentos en los que nos encallamos buscamos a uno de los guionistas que va a escribir los capítulos y le usamos de fronton, nos pregunta y le proponemos cosas. Al medio día lo tenemos todo más o menos armado. Comemos. Se lo contamos al coordinador, que parece convencido. Vuelve el guionista que nos ayudó por la mañana y nos hace una propuesta de trama distinta, la trama se va por sitios que ya hemos decartado, pero hay dos datos que nos sirven para la que tenemos ahora y los usamos.
Al rato escribimos el primer borrador. Quedan muchas revisiones, pero os aseguro que algo remotamente parecido a lo que hemos imaginado hoy, lo disfrutaréis en Septiembre. Y ahora, que alguien me venga a hablar de "artistas", "autores", y "genio creativo", que nos vamos a reír.
Guillermo Zapata a las 05:56 PM | Referencias 0Ya se sabe cómo funciona el mundillo (o quizá cómo no funciona).
En cualquier caso, siempre fuí alérgico al uso de palabras como "artistas", "autores", y "genio creativo" con demasiada ligereza.
En cualquier caso tú pones lo mejor de tu parte. No te puedes exigir más.
Para escribir lo que nos da la gana como nos da la gana siempre esta eso que llaman blog ¿no?
Saludos bacterianos.
El Neumococo Chochiflán | 18 de Mayo de 2006 - 02:35 AMMe ha gustado mucho esa reflexión acerca escribir PARA llegar a esas escenas tan molonas que imaginaste en un primer momento. Las pocas veces que he escrito algo me ha ocurrido exactamente eso. Corres el riesgo de no tener una trama coherente y con personalidad propia, sino una sucesión de escenas mas o menos enlazadas.
usagi2099 | 18 de Mayo de 2006 - 09:39 AMRecién intento comunicarme por este medio con alguien que me pueda dar datos de como conseguir las miniseries para televisión de la autora Judith Krantz,dobladas o subtituladas en español. Pido disculpas de antemano por si este fuera un camino errado para hacerme de estas miniseries, pero si alguien conoce el medio para adquirirlas en las condiciones antes mencionadas, estaría desde ya enormemente agradecida. Perdonen nuevamente si no hago referencia ni comentario alguno sobre el tema sin duda interesante que tratan en vuestros textos arriba escritos.
ileana | 26 de Septiembre de 2006 - 03:37 AMhoala soy estudiante de produccion televisiva en Panamà y ago mi tesis sobre las miniseries si puedes enviame algo de informacion o experiencias vividas sobre este formato
Agustin | 26 de Noviembre de 2006 - 05:37 AM


