9 de Abril de 2006
V de Vendetta. La rebelion intertextual I

En los años ochenta, Alan Moore y Steve Lloyd escribieron e ilustraron una novela gráfica de nombre V de Vendetta, eran los tiempos del Tacherismo, de la depresión económica y la heroína. Joder, eran los tiempos en los que John Constantine paseaba por las calles de Londres cazando ejecutivos demonio. Eran unos tiempos grises y tristes. V vino para borrarlos del mapa y traer un nuevo orden. Un orden que él no podría encarnar.
A principios del año 2000, Andy y Larry Watchowsky cogieron ese cómic y lo conviertieron en una película de éxito. Una película nacida en la era de la Guerra Global Permanente, del terrorismo y el miedo como forma de control y dominio sobre el planeta. Algunas de sus traslaciones fueron muy inteligentes, otras no tanto, pero la apuesta es sumamente arriesgada y sólo por eso merecen respeto. Van algunos leves spoilers en la primera entrega de ésta crítica sobre V, más general.
V de Vendetta es una película emocionante, vibrante, que explora algunas cosas más allá del tebeo que le da nombre y contenido (básicamente en su intento por actualizar y poner en el presente cosas imposibles del tebeo de Moore y Lloyd, como por ejemplo haber sustituído la deprimida Inglaterra de los ochenta por una sociedad en pleno estado del bienestar)
Esta es una película que bebe de algunas fuentes cercanas a los últimos movimientos sociales nacidos en el planeta (incluso entre sus imágenes podemos ver mezclados disturbios ligados a los años ochenta, con el paro y la exclusión como fondo, junto con imágenes de las movilizaciones contra el g8 en Génova en 2001 o los atentados de Al-Qaeda en Londres del pasado año, mezcladas con movilizaciones por los derechos civiles en todo el mundo) Una especie de turmix posmoderna que recupera influencias del punk, del feminisimo más creativo ("If I can't dance, this is not my evolution" dice V) y del movimiento global.
Lo que en el tebeo aparece como un conflicto casi individual, que a fuerza de generalizarse se hace colectivo, en la película se plantea como conflicto colectivo casi desde el comienzo. Los periodistas que se han vuelto locos hablando de una película sobre el "terrorismo" deberían revisar algunas de las frases de la misma, como la que explica el sentido de volar por los aires el parlamento y de hacerlo con millones de personas apoyando la acción. El terrorismo provoca pánico en la población civil y refuerza (generalmente) la lógica represiva de los estados a los que se enfrenta, lo que V hace es bien distinto.
Esta cuestión del conflicto colectivo provoca una de las incongruencias de la película, que adolece de haberse cargado algunas de las tramas secundarias de la novela gráfica (especialmente aquellas que ponían en el centro la corrupción interna del Partido que gobierna Inglaterra con mano de hierro) La incongruencia principal es la que hace que mientras V tiene que someter a Ivi a un proceso de re-socialización complejísimo y durísimo, en el caso de la toma de conciencia de masas, sea algo casi instantaneo. Lo cual no pasa en la novela.
De hecho, V prepara a Ivi para la posibilidad de morir porque sabe el peligro de aquello a lo que se enfrenta. La película nos enseña una insurrección popular que se enfrenta a un poder desarmado y, dicho sea de paso, bastante estúpido, lo cual resta valor a las acciones de Ivi y el propio V
Sin embargo, la emoción de algunas de las mejores y más fuertes (icónicamente) imágenes de los últimos años, hacen vibrar la retina, como esos miles de uves que se quitan sus máscaras mezclando presentes y pasados, vivos y muertos. Como ese relato evocador que Ivi comparte con su compañera de celda, como esa sinfonía.
Como esa extraña sensación de placer y de exorcismo al ver volar por los aires el parlamento, al escuchar a los Stones cantando "Street Fightin' Men". Al reconocer en V una complejidad maravillosa. Al sabernos cómplices de una sublevación justa y digna. Al reconocer en la película conceptos de pensamiento fuerte, de conflicto social, de violencia, de fraternidad. Una película sobre el derecho a rebelarse y las formas de la revuelta y sobre la libertad y su dureza.
"No te conozco de nada, y sin embargo te quiero" dice la compañera de Ivi, te quiero porque eres yo, porque somos lo mismo, somos iguales en ésta resistencia.
V de Vendetta ha sido sepultada de las críticas y los análisis como un objeto de consumo más, nadie ha querido entrarle a sus entrañas, pero se convertirá en una película importante, porque recoge el clima del mundo y lo devuelve en forma de relato, de mentira que dice la verdad. Un artefacto de agitación y consumo, o de agitación al consumo, o de todo mezclado.
Vibrante como los tiempos que corren.
Guillermo Zapata a las 01:55 AM | Referencias 0Por favor, vibrante, VVVVibrante con V
aslkdfj | 9 de Abril de 2006 - 05:08 AMV for Vibrante, jaja
v | 9 de Abril de 2006 - 08:15 AMSaludos. La ví ayer y entré en la sala con el mismo miedo con el que entré a ver otras (nefastas) adaptaciones del cómic al cine. No, aún más, porque si tuviera que elegir un sólo personaje de cómic sería V, sin dudarlo. Temía recortes por todos lados. Temía que convirtieran a V en un simple terrorista sangriento en aras de lo políticamente correcto. Pero no.
Muchos saldrán del cine incapaces de ver las analogías, pero coincido contigo en que, a pesar de que se pierdan muchos detalles en la película, el mensaje está ahí.
__M__
_M_ | 10 de Abril de 2006 - 09:12 AMAghh... ese "bibrar" me ataca a la vista. ¡¡Quítalo por Dios!!
Excelente post, por otra parte :)
Cantro | 11 de Abril de 2006 - 10:27 AMCreo que ya he retirado de la vista todos los "bibra" y derivados. Lo siento, cuando escribo rápido no me fijo y se me escapan las faltas. Imperdonable, lo sé.
Guillermo Zapata | 11 de Abril de 2006 - 10:46 AMNo pasa nada... la culpa es del jodido que puso las "v" y las "b" pegadas en el teclado :)
Cantro | 11 de Abril de 2006 - 11:16 AMSi lo gracioso es que parecía hecho a propósito para decir "V for vibrante". En cualquier caso, con relación a la película, que en sí misma es llevadera, en comparación con el comic es tenida por una versión "light", quizás demasiado "light" y "hollywoodiense" del original de Moore.
k | 11 de Abril de 2006 - 12:39 PMSupongo que acabará convirtiéndose en una peli de culto. Os recomiendo la lectura de la novela gráfica (que tiene un final algo distinto) y por supuesto la lectura de "Wachtmen", el gran cómic de los 80.
Xavi | 11 de Abril de 2006 - 01:50 PMla vi ayer y me parecia una pelicula bien entre con miedo y sali con poco menos que miedo natali portamn la mejor
ximetet | 14 de Abril de 2006 - 10:44 AMLa acabo de ver y me ha parecido muy floja. Deja mucho que desear como película. Lo más interesante en una película de este género ("en una dictadura futura...") son los mecanismos cotidianos de dominación, cómo vive la gente, cómo trabaja, cómo se divierte, cómo se rebela o porqué prefiere someterse. Aquí no se ve nada de eso, sólo unos tíos mirando la tele de vez en cuando (en un bar, en familia...). Incluso "La isla" (la de Scarlet Johansson) era menos plana a ese nivel.
¿Y qué tipo de dominación se nos muestra aunque sea de modo superficial? No se han roto la cabeza: muchas teles en las casa de la peña (y unas referencias de risa a internet), grandes pantallas en la calle, un gobierno muy mentiroso y basado en el miedo (con catástrofes que provoca él mismo, oh). ¿De verdad creemos que nuestro mundo funciona así? Ni entre los asirios las tiranías eran tan simples (no digamos ya el nazismo o el estalinismo). Supongo que el director quiere que la cosa nos suene a Bush (engaños, miedo, odio a la diferencia, etc.). Pero hay verdad sobre EEUU más allá de los panfletos de circunstancias de Michael Moore, ¿no? Y además, ¿nuestra concepción del poder ha quedado ya reducida sólo a esto? ¿y lo del biopoder, el gobierno de las redes, el autocontrol, la captura de la creatividad, la movilización de las diferencias y la autonomía, etc.?
Por otro lado, el mensaje "político" de la peli me parece reaccionario. El combate se plantea entre el héroe (con sus poderes especiales) y el gobierno (de una ineficacia inverosímil). Las multitudes son sólo un decorado absolutamente pasivo y secundario. Se mueven un poco al final, a contemplar los fuegos artificiales preparados por el héroe y poco más. Y no vale decir que V somos todos como Espartaco o Luther Blissett o el Subcomandante Marcos. Hay un héroe que se lo guisa todo él sólo (marca los tiempos, decide las formas de acción, provoca revueltas cuando le parece, etc.) e invita a comer a los demás. La típica imagen de la vanguardia como "detonante", "agitador de conciencias dormidas". V no es cualquiera, sino un ser excepcional, otro "Elegido" de los Wachosky. Un héroe con sus historias personales de venganza a cuestas. Con sus ideas personales sobre la necesidad de romper algún huevo para hacer la tortilla encima (ahora reparto unas máscaras entre la gente para que se líe una gorda, ahora torturo a esta chica POR SU BIEN, etc.). ¿No era la indistinción entre fines y medios una conquista libertaria contra todas las políticas basadas en el sacrificio por la Causa venidera?
Héroe y Acontecimiento. La revolución es un "día D", la toma (o voladura, en este caso) de un Palacio de Invierno, un gran evento, fuegos artificiales. ¿Son así las Revoluciones? Me creo más eso que decía Gramsci: cuando estalló la Revolución Francesa YA SE HABÏA GANADO. Lo importante es el proceso anónimo y colectivo, la transformación cotidiana, lo que se produce ANTES del acontecimiento. Todo lo que borra el enfrentamiento exclusivo entre V y el Gobierno. ¿Que es difícil poner eso (lo anónimo, lo colectivo, lo cotidiano) en imágenes? ¡Claro! Pero es el desafío.
No puedo despedirme sin comentar el sonrojo que provocan a mi juicio algunas escenas: no ya sólo la típica del cura pedófilo, sino sobre todo esa otra en que Stephen Fry (un presentador de máxima audiencia de TV) ve junto a Natalie Portman (en ese momento, la persona más perseguida del país) el programa que ha grabado de estranjis haciendo bromas gruesas sobre el dictador de Inglaterra. Ni siquiera se le pasa por la cabeza pensar que hacer eso en una dictadura terrible podrá traer alguna consecuencia negativa para él ("quizá una multilla", dice tras hablar con su representante) y para la chica a la que esconde en su casa. En fin, así le va.
A ver qué dice Zizek de este pastiche, a mí me parece irremediable ;-)
No la considero floja, es una pelicula que llama a la reflexión, sobre todo cuando "V" indica que hay culpables de la situación en que vive la sociedad, y entre ellos está a ese que vemos todas las mañanas en el espejo. Muchos ciudadanos somos culpables por omisión de la corrucción, atoritarismo y mal vivir que nos dan algunos gobiernos. Me gustó que nunca se quitara la mascara, me gustó que no se extendieran en escenas romanticas, me gustó que haya sido algo más que violencias, puños y pitolas, porque las IDEAS NO MUEREN, va a ser una pelicula incomprendida
Irene | 21 de Abril de 2006 - 04:17 PMLa película les debe haber gustado a los que leyeron el comic. Como película le falta substancia, historias paralelas, algún relleno...!!!, parece un osito al que un niño malcriado le ha sacado parte de la estopa de la panza y ahora queda enclenque. Es una pena porque desperdiciaron a varios buenos actores.
Alan | 3 de Noviembre de 2006 - 08:08 PMV dice:
"yo al igual que dios ni juego al azar ni creo en la casualidad"
"los gobernantes deberían temer al pueblo y no el pueblo a los gobernantes"
"acapara sobre mi todo un enjambre de infamias..."
amorcilla | 4 de Noviembre de 2006 - 11:07 PM


