16 de Marzo de 2006
La Cabra, el destino y un pato que habla. Primer relato del concurso "Cuenta una historia"
Alberto Gracia ha terminado el primero de los cuatro relatos que componen la iniciativa, Cuenta una historia. Para los que acabéis de llegar, son cuatro relatos construídos a partir de Este bonito dibujo de Julen Ribas
Un relato surrealista de consumo. Un artefacto engrasado y lleno de humor, donde la infancia, la animación para televisión y el "eterno retorno" de Niezstche dan vueltas alrededor de una pregunta relacionada con el suicio de dos amantes.
Que lo disfruten
La cabra, el destino y un pato que habla.
Seguramente, si dos personas saltaran desde un rascacielos no podrían jugar al mismo tiempo a las adivinanzas, y la verdad no creo que ninguna pareja lo haya hecho, o al menos no han sobrevivido para contarlo. Lo cual nos lleva a una interesante y cruel pregunta sobre lo que dirían antes de estamparse en el asfalto; ¿A que no sabes quienes se van a matar contra el suelo?.
Una vez superado esto, podríamos girar nuestra atención a cosas más tiernas , paisajes idílicos como los Alpes suizos, donde un niño juguetea y salta entre la maleza, mientras pasa el tiempo pensando en el Superyo y El Eterno Retorno. Allí cuida de su cabra Amaltea y se pregunta cual es el destino que la vida le tiene reservado. A veces se imagina un destino cruel, trabajando para la SGAE, o simplemente uno en el que vende sus valores morales y éticos por un cargo en un partido político, pero como la esperanza es lo último que se pierde después de una hipoteca, mantiene viva una llama de un fogón de su casa.
Volvamos a girar nuestra atención y esta vez nos remontaremos a la vida y transmutación de un globo de Juvenalia., (algunas personas cuentan esta historia como si fuera un globo de Arco, para darle un toque más cultural y progre, pero yo prefiero de Juvenália , por los recuerdos ) Globote nació en una empresa que se dedicaba a fabricar globos, nunca había conocido a Willy Fog y tampoco aspiraba a dar la vuelta al mundo en ochenta días. Pero Globote tenía un sueño y era inmolarse en la fiesta de cumpleaños de Panocha, vamos, Miguelito para los amigos, un niño pequeño con tendencias homicidas, provocadas por la masiva ingestión de cambios en la ley educacional y la reposición del Equipo A.
Globote era rojo, bueno no vayamos a pensar mal, era simplemente leninista convencido, nada que ver con el pobre Panocha que a su tierna infancia ya había hecho siete videos para la F.A.E.S: haciendo de embrión abortado, niño demente por tener padres gays , de monaguillo desvalido victima de la rotura de la familia mono nuclear y, el mejor sin duda, el del joven terrorista islamista …Antxon, Así que su futuro quedaba horriblemente vinculado al de portavoz de un partido de derecha.
Panocha y el niño de los Alpes compartían un destino final, y ese constaba de tres normas o principios básicos.
- Hacer una buena película de la guerra civil española.
- Encontrar un buen libro de recetas de cocina inglesas
- Y por ultimo que el glorioso Atlético de Madrid ganara la Copa de Europa.
Como siempre casi todo se podía resolver con dinero, excepto lo de las recetas…
Globote tenía además un ídolo mediático, El pato Donald. Aunque éste fuera un ánade con inquietudes Marxistas muy turbias. El plan de Donald era fácil, acabar con el tío Gilito y repartir su fortuna entre miles de becarios creativos para crear una buena serie de animación para los niños, tipo D´artacan, e incluir por fin al mítico personaje fusión: Dogosón. Si, vamos, ese personaje que nace de no tener sonotone cuando eres pequeño:
“… Amis, Pontos, Dogo son los tres mosqueteros.”
Así pues, Donald urdió una estratagema, (como el capitán Panaka en episodio 1) Y mando a Pañocha y a Globote a matar a los dueños de las series de dibujos malas. Cosa que nunca he entendido, pero la historia se cuenta así, ¿vale? Yo la escuche de Homero y de Mercedes Mila y os aseguro, que no querríais saber la de Victoria Prego.
A lo que vamos, Panocha entra en el despacho subiendo las escaleras, armado con un globo kamikaze, unas tijeras que le dio una guardía civil costurera y citosina, (esa es otra historia) Y un bocata de tocino, magro, magro. Así que Panocha entra en el despacho y ve como una pareja esta a punto de saltar por la ventana del rascacielos, y se pregunta: ¿estarán jugando a las adivinanzas?
Entonces él apuesta todas sus ilusiones a que se mataran contra el suelo, y con ellas, la liberación de la animación cutre tipo los Fruitis para volver a tener una opción de ver buenas series de sábado a las tres de la tarde, sí, el que presentaba Rosa María Mateo. Bueno a lo que vamos, Panocha grita e intenta que no salten, pero estos lo hacen y de repente, entra en acción el factor caos. Un ejecutivo cutre había puesto un tendedero de un edificio a otro y estaba secando su ropa de marca mega chachi, y si amigos, esa cuerda de tender la ropa secciona las cabezas de los dos ejecutivos inventores del juego de Hugo y de los Aurones.
Panocha esta desesperado y Globote cae desmayado por falta de aire. Pero en estos momentos de emoción contenida y de yugulares y carótidas estallando, recuerda que su amigo de los Alpes le dio una clase sobre el eterno retorno y el Excell pero que muy ricas. Así pues baja corriendo por las escaleras, en ese momento Globote recuerda que una vez se puso en una ficha de rol la habilidad de geminarse, vamos de duplicarse a si mismo. Entonces Panocha, ahueca las cabezas, (total el cerebro no les valía para nada) y mete dentro los Globotes y así, armado con unas tijeras de la guardia civil , se hace unas fotos molonas, para promocionar el cuento, y deja libres a los globos, que por el comportamiento de Paulov, encuentran sus cuerpos.
Al mismo tiempo, Panocha le pide prestado el giratiempos a Hermione, que se lo manda por Seur, y lleva dos días antes de pedirlo así pues lo tiene ya en su bolsillo.
Curiosamente, un señor, parecido a Julian el de Barrio Sesamo le regaló un pegamento especial para cabezas. Y mientras sube, piensa que Nietzche, tenia razón, el Eterno Retorno se va a cumplir. Al llegar arriba, los globotes se han fusionado a las cabezas y además Globote a tomado el control de las mentes y los cuerpos. Ahora solo quedan las despedidas.
Globote por fin puede inmolarse por una causa justa y Panocha ya puede morir tranquilo. La libertad volverá a la animación y entre lagrimas ya puede atisbar en el horizonte la reposición de los Fraggle y de Sherlock Colmes, de Miyazaki. Los globotes saltan y evitan el tendedero, caen al suelo y se hacen mierda. Como ya estaban muertos, Panocha gana la apuesta y la libertad vuelve al fin. Dios, que ha visto las trampas, no dice nada, porque además no existe, así que se dedica a evangelizar en el mundo de nunca jamás... vamos, de nunca jamás seré cristiano.
Todo acaba aquí, con el triunfo de la voluntad humana y con un pedazo de Spoiler, del dibujo del concurso, que en realidad es un fotograma de la peli que más tarde produjo el pato Donald . La putada es que al verlo, todo el mundo va a saber lo que pasa, copón.
Alberto Gracia. Marzo de 2006.
Y los mas impresionante es que le salio tal cual, de seguido. Escrito sobre un folio y con bolígrafo. (Todavía se usa el bolígrafo para escribir, parece ser que si)
Muy bueno Alberto, muy tullo.
aham....pozi...es muy muy suyo
mol | 29 de Marzo de 2006 - 01:10 PM


