25 de Febrero de 2006
Capote. Actuar ante quien sea

Vamos por partes. No he leído nada del señor Truman Capote. Ni siquiera recuerdo, que le voy a hacer, las clases sobre evolución de la figura del heroe en la literatura norteamericana. (Yo es que soy de plan nuevo, ¿saben? con esas asignaturas de títulos laaaargos) Desayuno con Diamantes siempre ha sido una película, nunca un libro. Por no saber, ni siquiera sabía que aspecto tenía el caballero (Miento, le vi una vez en esa gran película que es "Un Cadaver a los Postres", intepretando a impresionante Lyonel Twain. Pero sale poco y está actuando)
Aunque esto pueda resultar una desgracia cultural, es una gran ventaja a la hora de aproximarse a ésta película dirigida por Bennet Miller y protagoniza por Philip Seymour Hoffman y la siempre maravillosa Catherine Keener (que por cierto, interpreta en la película a la autora de "Matar a un ruiseñor", una película que tampoco fue jamás un libro, (en mi cabeza).
¿Por qué es una ventaja? Porque cuando se juzga la interpretación de un actor o actriz sobre la base de un personaje real se suele apreciar sus dotas de imitación, cosa que no puedo hacer, porque insisto, no conozco al caballero. Es más, el caballero ni siquiera tiene porque caerme bien.
Con todos estos datos puedo decir que los que hace Hoffman en esta película es alucinante: La composición de un personaje narcisista, egocéntrico y lleno de talento con una gama de matices desbordante y rondando la ambiguedad a lo largo de toda la película. Es muy difícil saber si estamos ante un simple manipulador vampirizando una experiencia real para alimentar una fantasía, o ante una persona absorvida por la barbarie de los crimenes que relata y la personalidad de las personas que los cometieron.
Esto no es sólo mérito de Hoffman, el guión, de Dan Futterman, sobre la obra de Gerald Clarke permite que esa ambiguedad se extienda a cada situación.
El único problema es que toda esa ambigüedad, (ojo, magistralmente resuelta al final de la película) Le da a la narración un carácter frío, desapasionado.Creo que ésto resiente un poco el ritmo de una, por otra parte, gran película.
Latiendo por detrás maravillsamente, la siempre compleja relación entre ficción y realidad y entre narrador y "lo narrado".
Por lo que llevo leyendo en los suplementos de casi todos los periódicos, acaba de salir en España, la biografía de Capote y una colección de su correspondencia, amen de (supongo) reeditar "A Sangre Fría". Cualquiera de las tres opciones se cuenta ya entre mis prioridades.
Guillermo Zapata a las 01:09 PM | Referencias 1Yo estoy leyendo "A sangre fría" y, a falta de unas pocas páginas, me parece una lectura áltamente recomendable. Me está gustando más de lo que esperaba.
La película es una buena película, sin duda, pero demasiado fría para mi gusto.
Saludos
Jeremy Fox | 27 de Febrero de 2006 - 12:36 AMYo he leído tres novelas del Sr. Capote y me parece un magnífico escritor,con una sensibilidad extraordinaria,recomiendo muy especialmente: " El arpa de Hierba" que tambien se filmó en película y
" Desayuno con Diamantes" que el final de la película no tiene nada que ver a como acaba de verdad en la novela. Creo que fue un hombre muy inteligente y como tal, tenía muchos detractores, como por ejemplo Gore Vidal, porque se odiaban a muerte los dos.Yo recomiendo sus novelas.
Yo hoy/mañana posteo mi crítica de esta película.
Capote era un arrogante y un cabrón. Pero eso no quitaba para que fuera un genio absoluto.
Un saludo.
REFO | 16 de Marzo de 2006 - 01:39 PMVi la película y he leido los libros de Capote. Jamás le conocí, más allá de lo leído. En ese contexto, pienso que era un excelente escritor con demasiadas luces y muchas sombras. La interpretación que hace Hoffman es alucinante, jamás hubiera concebido a este autor de esta manera, más los enredos que tenía y que se publicaban en revistas, por lo visto, apuntan a que hay un acierto en la interpretación. Como consecuencia de la película, volvia a desenpolvar los libros de Capote.
Willian | 2 de Junio de 2006 - 08:28 PMCapote es uno de los mejores escritores del siglo XX, y A sangre fría la tan famosa Gran Novela Americana. La película refleja bien el viaje al infierno de alguien que perdió su precario equilibrio mental de niño prodigio y abandonado por llegar hasta el final de su arte. Después de esto, excepto una serie de maravillosos retales que fueron Los perros ladran y Música para camaleones, Capote no pudo escribir nada más; el niño prodigio envejeció de repente y después murió. La película es fría y aséptica, pero Hoffman es convincente y por suerte no es un biopic, sino el viaje al fondo del dry martini de un grandísimo artista y escritor.
Ah, y leer no es perjudicial para la salud.



