26 de Junio de 2010
Inspirador Café y Periodismo
Voy a olvidarme de que por una crónica sobre el #cafeperiodismo reglan un libro electrónico. Es más, me voy a olvidar hasta tal punto que será complicado incluso relacionar este artículo con una crónica sobre el evento. Lo que me pasa es que me ha resultado inspirador.
La lírica histeria de hombres de letras abandonados por el euro empieza a resultarme molesta. Sobre todo en un mercado en el que sobran lamentaciones, faltan ideas y así nos luce el pelo si nos olvidamos de que las empresas periodísticas buscan, como todas, rentabilidad. Dijo Arsenio Escolar, director de 20 Minutos, en un post interesantísimo (y extraordinariamente bien escrito) en su blog:
“Lo importate para un periodista es que te lean; lo relevante es cuántos lectores tienes, no cuántos de ellos han pagado por hacerlo. La venta de ejemplares es una cuestión de cuenta de resultados, no de periodismo. De economía, no de comunicación. De gerentes, no de periodistas”.
Pues más nos valdría saber de estas cosas, un poquito, sin ser experto, con la que está cayendo, desde hace dos años. Si lo importante es que te lean, no estaría mal conocer a tu lector. Y en los datos de difusión se puede encontrar muchísima información sobre la ubicación y rol de tus lectores, por ejemplo. Conviene saberlo, por si a la hora de crear noticias quieres despejar la x de la ecuación entre contenido y audiencia. Porque lo importante es que te lean, efectivamente, y el volumen importa, pero la susceptibilidad del que además te paga por informarse tiene un valor para tu propio conocimiento, a veces, más allá del meramente pecuniario y de cuenta de resultados, que también.
El dato de difusión tiene un valor, aunque sea sólo para vaticinar en cifras que probablemente en 20 años será muy complicado que un mercado como el español albergue 5 cabeceras nacionales de pago. Y no me extrañaría que los gerentes de Schibsted lo miren de vez en cuando para analizar y tomar decisiones sobre ese mercado español en el que tienen inversiones. Por aquello de saber dónde se juegan los cuartos y con quién.
Qué duda cabe que los titulares victoriosos en época de datos son una realidad. Pero en el fondo da lo mismo que seas el que mayor crecimiento tienes en Alcobendas en promedio de lunes a sábado, pues el que planifica las campañas de los grandes anunciantes recurre a otras fuentes. Y además, busca cobertura, afinidad y marca. ¡Ay! la marca. Cuántas quimeras y críticas anacrónicas, pero muy "cools" se oyen por tantos lugares. Que "si las barbas de tu vecino" y esas frases de Twitter que encajan perfectas en 140 caracteres. ¡¡¡Datos!!! Entrada directa, "keywords" de tu marca desde Google, búsquedas, enlaces, relevancia... Se puede medir y has de saberlo.
Internet y el periodismo Local
El periodismo está cambiando. "Me han despedido, me pagan poco, trampean en los contratos, millones de horas de trabajo, profesión esclava, becarios"... Sí, lamentable. Pero eso no es lo que ha cambiado. Es una profesión complicada, siempre lo ha sido. Los propios periodistas han de tener cierto espíritu complejo. Porque supongo que nadie estudió periodismo pensando que se haría rico (para eso estaban lo de Económicas y Administración de Empresas). Menos aún cuando, que levante la mano, el que no hizo prácticas deficitarias. Es decir, que la remuneración no salía a cuenta con los gastos. La combinación entre mano de obra barata, empresario ahogado por los costes y sobre abundancia de profesionales suele derivar en cosas como las comillas anteriores.
La industria de medios está sufriendo una reconversión, que se acelera por la crisis. No parece que para bien, en el sentido de oportunidades laborales convencionales. Por eso digo que en Café y Periodismo he encontrado inspiración. Me ha fascinado que por fin alguien de un medio pequeño que hace periodismo en Internet hable sobre vías de financiación. Diego Casado, de somoscentro.com, comentó que "acaban de cerrar una campaña con una peluquería del barrio" y así van consiguiendo dinero para sostener su excelente proyecto hiper local. Esta es la reconversión industrial. La que pondrá contra las cuerdas a las cabeceras locales que intentarán algún día captar anunciantes para sus prolongaciones digitales y verán que ya están en blogs, medios especializados, etc. Y lo habrá conseguido gente como Somoscentro.com, que hicieron periodismo sin pensar que eso del dinero es sólo cosa de gerentes y no de periodistas.
"Lo que garantiza la libertad de prensa es una cuenta de resultados en positivo al final de cada ejercicio", no recuerdo que periodista convertido en gerente de gran medio decía esta provocadora frase. Pero es que es verdad. Lo que garantizará a Somoscentro.com el que sigan haciendo buen periodismo local será que muchas peluquerías, heladerías, restaurantes, gimnasios y demás establecimientos del barrrio se anuncien. Por eso al periodista los números de audiencia, conocimiento de su lector y afán comercial no deberían sonarle a música celestial.
El creador del contenido es el mejor comercial del mismo
Y si es local, más aún. Pero eso no quiere decir que el que tenga que vender sea el periodista, pero sí aconsejar al que lo haga. Hablaron del periodismo local como la base de oficio, el valor de la cercanía de la noticia para el lector, el aprovechamiento de las redes sociales para la difusión de sus mensajes, la agenda informativa, las presiones políticas, etc.
Fue muy interesante. Sobre todo por encontrarme con periodistas que entienden que el cambio del periodismo empieza en ellos mismos. Como los de Somoscentro.com, por ejemplo.
así me gusta, sinceridad, encabezar el artículo admitiendo que es un post patrocinado :-P confieso que no sigo leyendo.
Es lícito dejar un link en los comentarios de los posts patrocinados?
http://www.fiestas-de-madrid.com
jaja
madrid | 29 de Junio de 2010 - 09:43 AM
En cuanto a "Internet y el periodismo Local", no es mal lema "Piensa globalmente, y actúa localmente·", ¡no?
Marta Graupera Sanz | 29 de Junio de 2010 - 09:58 AMmadrid,
gracias por tu comentario. Igual deberías seguir leyendo para hacerte un juicio completo.
gracias
Adrián Segovia | 29 de Junio de 2010 - 10:03 AMMarta,
Gracias por tu comentario. Yo prefiero la frase "piensa en grande, empieza poco a poco": Que viene a ser algo así como "lo que nace grande, nace muerto"
abrazos
Adrián Segovia | 29 de Junio de 2010 - 10:04 AMMe ha gustado la nota. Esa visión del periodismo que espera que la abundancia, el hecho de que todo es publicable y sin barreras de entrada va a generar por si mismo un rendimiento, es una incomprensión más y harto frecuente de lo que supone el mundo digital. Y no son los únicos.
Por ejemplo: todos los que se quejan de la ruina del cine español por culpa de las descargas. La pregunta no es esa, sino si alguna vez fue un producto rentable por si mismo ANTES de que existiera la propia digitalización. Si lo que hacías era precario, ¿por qué esperas que ahora sea menos precario?
Sabes que estuve y que no estuve: salí a tiempo de que dieran el libro electrónico que espero que ganes. Y escuché que los aprendices de periodistas no debían preguntar por el modelo de negocio. Creo que lo comentamos someramente, pero te diré qué sensación me dio. Una: que no preguntarse por ello siendo periodista es, como dices de alguna forma, incorrecto. Dos: tengo la impresión de que quienes lo preguntan lo preguntan simplemente porque quieren un empleo como por arte de magia y no porque estén interesados en construir modelos de negocio.
La prensa ha sido un negocio a veces boyante: no tiene la barrera de acceso de la televisión, pero montar unas rotativas nunca ha sido para cualquiera. Y no hay más que ver el mundo infinito de contenidos de la red (blogosfera, esa palabra que no se usa casi ya) para darse cuenta de que, lo que antes era precario siendo un entorno con barreras de entrada de capital, ahora lo es mucho más, porque para decir, simplemente decir, no hay barrera de entrada y todo se duplica solo. La posición de influencia de los viejos periódicos locales proviene de eso mismo, de que era EL o LOS (de dos) periódicos posibles en la vieja capital de provincia. Y seguimos hablando de diarios "nacionales" por su difusión. Cuando ahora, todo diario no es que sea "nacional" o "local" por difusión, sino por los enlaces que incorpora.
Quizá para el periodista o aprendiz de periodista atribulado por su pan y mantequilla fuera pertinente empezar por saber las "economics" del modelo tradicional y veríamos las sorpresas que contiene. Y someter al mismo juego al mismo rol de "periodista": el narrador en un espacio escaso de narración, un monopolista del relato colectivo. Si el relato dejó de ser un monopolio, administrar la competición oligopólica de la prensa también dejó de ser. Así que, más que nunca, te debes a tus lectores: exactamente lo que has dicho. Saber si pagan y por qué desean hacerlo o les parece que deja valor es vital para ti si quieres, al tiempo que eres independiente, vivir de lo que te gusta.
Por terminar: la entrada de anunciantes nuevos es la única parte de la ecuación que nadie estamos manejando. Lo veía con el video el otro día. Financiarse con publicidad procedente del mercado publicitario oficial es inválido para todo lo que juegue su guerra con contenidos fuera del mainstream. De nuevo, porque el anunciante grande es escaso y se anuncia por razones muy concretas: quiere enorme difusión de su mensaje y, teorías sobre nueva comunicación aparte, o presencia en redes sociales, el que quiere volumen, quiere volumen. Es decir: ese dinero sigue siendo el mismo y los contenidos son... infinitos.
Luego en la larguísima cola de los contenidos que nadie ve no hay dinero para todos. Y ya. No hay que complicarse más. Encontrar un anunciante nuevo es como encontrar una audiencia propia: la que no tienen los demás. Las revistas especializadas vivían de la venta con red de ventas propia luchando por cada página, cada contraportada, peleando una por una buscando anunciantes fuera de los circuitos de las centrales de medios. Y siempre sufriendo. ¿Por qué ahora iba a ser diferente? Lo diferente es que no tienes barrera de entrada para ser visto o leído. Como si fuera poco.
En fin, eso creo.
Gonzalo Martín | 1 de Julio de 2010 - 05:56 AM