20 de Marzo de 2008
Eljueves.es: gracias, señor Juez!
En julio de 2007 la industria de los medios de comunicación vivió el secuetro de una publicación, El Jueves, por un supuesto delito de injurias a la Corona. (Ver noticia). En la red, eljueves.es volcó su portada y sus visitas se dispararon, hasta la fecha en la que el Juez Juan del Olmo hizo extensible el secuestro en internet, ordenando su inmediata elimnación de la home del semanario de entretenimiento. Sin embargo, en todos los telediarios, portales de Internet y diarios de Información general pudimos ver la controvertida portada. Es más, en la red la puedes encontrar en cualquier sitio. (ejemplo inmediato)
Gracias a este episodio de clara censura, que evidenció los límites de la libertad de expresión en el periodismo español, los editores de El Jueves vieron el tremendo potencial de Internet, en una publicación eminentemente centrada en el medio impreso. Gracias a la Fiscalía, eljueves.es ha experimentado un crecimiento en la red del 80% desde marzo de 07 a enero 08. En julio 07, la publicación aumentó en cerca de 800 mil usuarios únicos de acumulado mensual (más de un 800% de crecimiento con respecto a junio 07. Y eso que era verano!):

(Fuente: Nilesen Online: NetView. (Datos publicados en una web ajena a este blog y a su autor)
Hace unos meses, la sentencia se hizo pública. Los editores deberán pagar 3.000 euros por su opinable "delito" de injurias a la corona. (Ver noticia). Esta cantidad, multiplicada por tres, es la que podían haber ganado los editores si hubieran aprovechado el boom de audiencia del mes de julio. Y con el crecimiento que están experimentando en la red, así como la mejora de sus contenidos, es una cantidad que fácilmente obtendrán con una buena comercialización online. Por lo tanto, gracias de nuevo, señor Juez.
El humor en Internet aún tiene mucho que mejorar. Hasta la fecha son los propios usuarios los que con su viralidad suministran el humor, buscando entre sus innumerables fuentes. Lo medios que generaban humor en medios convencionales, deben ser una de esas fuentes. Por lo tanto, aún le queda mucho camino a eljueves.es en la red. Aunque haya sido por este lamentable suceso, esperemos verlos, en unos años, al 100% online.
Este es el caso palmario de cómo la red y el derecho van por caminos diferentes. En este caso, yo estoy en contra de que las injurias al rey sean delito, pero supondré que es un concepto legal válido por el buen fin de la discusión: como bien señalas, el mecanismo legal procedente dl siglo XX y casi del derecho romano no puede impedir el supuesto daño: todo el mundo ha podido ver y leer en qué consiste el perjuicio para la honra de la monarquía. Luego en lógica clásica, han sido más vejados. En segundo lugar, el infractor puede hacer mucho más dinero gracias a ello, convirtiendo la condena en un mero coste de operaciones, más o menos como las multas por cambiar la programación o desbordar las normas publicitarias de las cadenas de televisión.
La escasez de la multa ya de por sí demuestra lo absurdo del delito: si denigrar a la monarquía vale 3000 euros, es fácil para cualquier movimiento político hacerlo todos los días sin demasiado miedo.
Quizá la red (y el efecto Barbra Streisand, que es de lo que hablamos) contribuya a desmontar una institución del pasado: esa de que sólo los periodistas y los jueces deciden lo que puedes ver o leer por tu propio bien. Caso de la autocensura de las caricaturas danesas. O eso de la responsabilidad editorial de las televisiones no mostrando cosas que todos conocemos y que podemos ver en la red.
Gonzalo Martín | 22 de Marzo de 2008 - 11:43 AMComo siempre, Gonzalo, agradecerte tu reflexión.
Ha sido un claro caso de vulneración de la libertad de expresión. Habiendo un periodista de por medio, el tema cobra más matices. La Corona está ultraprotegida y eso representa u agravio comparativo con el resto de los mortales. La red está ahí para manifestarse libremente, aunque parece que los límites están claros. Lo bueno de esto, como bien dices, es que puedes incluirlo en el "bussines plan", ya que la sanción constituye un gasto asumible. Si los valores que emanan de tu marca lo aguantan...adelante!
Internet debe seguir teniendo esa esencia de libertad regulada, con los límites que marca el usuario, el cual, mediante la tecnología, ha de ser capaz de censurar, denunciar y elegir libremente los comportamientos de otros que no tolere. En mi caso, esa portada la tolero, por lo que no la censuro, ni la denuncio y elijo el site como un medio al que visitar.
