22 de Febrero de 2009
Asalto contra The Pirate Bay: primera semana
En un intento por dificultar el intercambio de archivos vía p2p, las industrias audiovisuales se han querellado contra The Pirate Bay, uno de los mayores proveedores de enlaces torrent. El jucio, que enfrenta a cuatro responsables de TPB contra todo el poder del Otro Lado, comenzó este lunes en Estocolmo. Será uno de esos veredictos que marcarán un antes y un después. Si gana la acusación, las SGAEs de turno clamarán victoria y verán reforzados sus argumentos en pro de una criminalización del p2p (otra cosa es que consigan detenerlo); si gana la defensa, Internet será un pelín más libre ... salvo por la zona de ACAM, que seguro sacará un comunicado de prensa llamando analfabetos a los jueces suecos.
En realidad, los servidores de TPB ya fueron asaltados por las autoridades en 2006, pero sólo ahora comienza el juicio. TPB lo llama "Spectrial" (juicio espectacular), indicando que es más un show de cara a la galería que otra cosa.
¿Qué ha dado de sí esta primera semana de duelo? Pueden ustedes seguirlo en http://torrentfreak.com, pero se lo resumo en unas líneas. Bueno, en realidad, son muchas líneas, pero estimo que vale la pena leerlo. Y de paso, le piso la historia a Mercé, que seguro que ya la está escribiendo mejor que yo :-)
LOS PROTAGONISTAS:
En el lado de la defensa: Peter Sunde (alias Brokep) y Gottfrid Svartholm (alias Anakata), Fredrik Neij y Carl Lundström.
En la acusación: Warner Bros, MGM, EMI, Colombia Pictures, 20th Century Fox, Sony BMG y Universal. Abogado: Peter Danowsky
En la fiscalía: Håkan Roswall
En juego: la libertad de los cuatro acusados (se les pide hasta dos años de cárcel) y su bolsillo (hasta 180.000 dólares de multa, y hasta 15 millones de dólares por daños y perjuicios)
En juego, pero de verdad: ya os lo podéis imaginar.
EL ASALTO: DÍA UNO (Lunes 16 de Febrero de 2009)
El fiscal lee los cargos, que se pueden resumir en "violación de copyright". Fredrik, Peter y Gottfrid se declaran no culpables. El fiscal continúa describiendo el modo de actuación de TPB, a la que califica como una organización comercial.
Anécdota del día: tras el parón del almuerzo el fiscal, que presume de ser un experto en delitos informáticos, es incapaz de poner en marcha su propio ordenador. Finalmente tuvo que sustituir su presentación de Power Point por los antiestéticos pero siempre eficaces papeles. El fiscal pasó el resto de la tarde mostrando información sobre descargas de música, películas y juegos efectuadas por TPB.
EL ASALTO: DÍA DOS (Martes 17 de Febrero de 2009)
El día comienza con la retirada de la mitad de los cargos contra TPB. La acusación presentó diversos archivos .torrent como prueba, pero para su desgracia no ha podido demostrar que dichos .torrent usaron el buscador de TPB. Los volcados de pantallas no muestran tal conexión. Como resultado de ello, la acusación la retirado los cargos relativos a "facilitar violaciones de copyright". Quedan pendientes, eso sí, los demás cargos, que podemos traducir como "ayudar a facilitar"
Podemos imaginarnos la alegría en la defensa. Respecto al caso de la acusación, la expresión "más moral que el Alcoyano" me viene a la mente. En un comunicado de prensa, la IFPI (International Federation of Phonographic Industry), el abogado de la acusación Peter Danowsky afirma sencillamente que "es un asunto mayormente técnico que no cambia nada en términos de nuestra reclamación y no tiene relevancia con el caso principal contra TPB. En realidad, simplifica el caso al permitir a la acusación centrarse en el asunto principal, que consiste en poner a disposición de otros material con copyright". Él sabrá. Pero como siga así la cosa, se le va a simplificar a cero.
El abogado de la acusación continuó explicando algunos detalles técnicos. La sesión se interrumpió a la hora de comer.
EL ASALTO: DÍA TRES (Miércoles 18 de Febrero de 2009)
El fiscal presenta los nuevos cargos, con lo que denomina "pequeños cambios" (como el de haber retirado el 50% de los cargos). Según Danowsky, los daños que se reclaman a TPB son las ganancias que no se han hecho por los archivos descargados. Siguen en esto el principio de "una descarga, una venta perdida". En algunos casos, como la canción "Let it Be" de los Beatles, la IFPI pide diez veces más, argumentando que esa canción no está disponible oficialmente online. Es decir, si no puedes comprarla te cobran mucho más. Es lo que la acusación llama "licencia de pre-vista" Como dice torrentfreak, "Interesante lógica" La acusación reclama daños y perjucios por un total de 13 millones de dólares.
Algunos de los acusadores se quejaron de la poca predisposición de TPB para retirar material con copyright. Según Sony, TPB nunca retira material a petición de los propietarios de copyright, y "tienen una mala actitud respecto a quejas y ridiculiza a quien se queja" Tal vez se refieran a la sección Amenazas legales, donde TPB indica claramente dónde la industria se puede meter sus amenazas.
A continuación, vino el turno de la defensa.
En primer lugar, los abogados de la defensa pidieron la absolución de sus clientes. Luego atacaron. El abogado de Fredrik Neij hizo notar que las cantidades de descargas que indica la web de TPB no son exactas, y que no deben ser usadas como prueba. Más aún, subir un torrent no significa que esté automáticamente disponible, ya que tiene que ser "sembrado" (seeded). De hecho, los archivos torrent no son exclusivos de TPB y pueden encontrarse con otros motores de búsqueda como Google.
Los abogados de los otros acusados dijeron que son los usuarios los que generan los contenidos, y que TPB no tienen control sobre ellos. Más aún, la correlación entre descargas y daños por violación de derechos de autor es inexistente.
Un momento estelar vino de mano de Per E Samuelsson, abogado defensor de Lundström. Según él, la acusación no ha demostrado que Lundström haya estado involucrado en modo alguno en ninguna transferencia de material sujeto a copyright:
"La directova 2000/31/EG de la Unión Europea afirma que el que proporciona un servicio de información no es responsable por la información transferida. Para que fuese responsable, el proveedor de servicios debe ser el que inicie la defensa. Pero los administradores de The Pirate Bay no inician tranferencias de información. Son los usuarios quienes lo hacen, y son gente físicamente identificables. Se llaman por apodos como King Kong"
Según el procedimiento legal, afirma la defensa, "la acusación debe ser hecha contra un individuo, y también debe hacer una relación clara entre los que perpetran un delito y los que les ayudan. La acusación debe mostrar que Carl Lundström ha interactuado personalmente con el usuario King Kong, quien por lo que sé lo mismo se encuentra en las selvas de Camboya"
Esta línea de defensa, a la que ya se ha bautizado como Defensa King Kong, es en mi opinión el punto más interesante de todo el juicio en esta primera semana. Básicamente, indica que poner material con copyright a disposición de desconocidos no es delito si se carece de premeditación, es decir, si no hay interacción expresa entre ambos lados. Lo cierto es que queda por ver si se aceptará en el juicio de TPB, pero seguro que dará mucho que hablar, allí y aquí. De momento, la Nota de prensa de la IFPI se cuida muy mucho de mencionar al gorila que les acecha.
En un apartado más oscuro, diverso individuos se han dedicado a atacar a los atacantes. Diversos crackers han efectuado ataques de defacing (cambiar webs) contra páginas de la IFPI y otros miembros de la acusación. Estos actos, que dañan ciertamente la imagen de la defensa, han hecho que los propios acusados pidan su cese. El mensaje no puede ser más claro: esto no nos ayuda, parad, por favor Según parece, el alto el fuego se mantiene a día de hoy.
EL ASALTO: DÍA CUATRO (Jueves 19 de Febrero de 2009)
Sigue la defensa de Lundström, en la que se reitera los pocos lazos que le unen con TPB y con los otros tres acusados. En una referencia a empresas como MediaDefender, uno de los acusados (Fredrid) hizo notar que "las empresas anti-p2p acceden a nuestro rastreador y manipulan nuestras estadísticas ... aunque un torrent haya sido subido solamente una vez, esas actividades ante-p2p inflan las estadísticas para indicar que hubo más transferencias de las reales"
Momento del día. Durante el interrogatorio, se le preguntó a Fredrik si Oded Daniel (un anunciante) estaba involucrado en los aspectos técnicos de TPB. Fredrid respondió: "No, no es bueno en eso. Usa Windows, asi que..." lo que provocó la carcajada de los blogueros que estaban siguiendo el juicio en el salón contiguo.
Las preguntas a Fredrik continuaron por la vía de las quejas legales contra TPB, a lo que replicó que sí, sabía que había quejas sobre material sujeto a derechos, pero que dichas quejas se referían a leyes norteamericanas, que obviamente no se aplican en Suecia. El tribunal se enteró entonces de que TPB no controla lo que se cuelga (como si fuese un periódico) sino que no está censurado, y que en cualquier caso no se pueden revisar los miles de torrents que llegan diariamente.
El momento cumbre llegó justo antes del almuerzo, cuando Monique Wadstein (representando a las discográficas) intentó presentar pruebas nuevas. Al contrario que lo que nos indican las series tipo Perry Mason, donde una de las partes se puede sacar de la manga nuevos testimonios o testigos sorpresa en el último segundo, lo habitual es que las pruebas se presenten de antemano. De esa forma, el otro bando puede conocerlas y el juez puede juzgar sobre su validez o su aplicabilidad. Sin embargo, Wadstein intentó precisamente eso. El juez preguntó al jurado si era aceptable el considerar pruebas que no habían sido presentadas antes de comenzar. Wadstein intentó incluso acallar al juez, pero no le sirvió de mucho.
En otro momento, el abogado de la IFPI Peter Danowsky presentó a Fredrik una impresión de una página de TBP, e intentó pasarlo por un volcado de pantalla (screenshot). Fredrik aprovechó para explicar cómo funciona el proceso de subidas en TBP.
Más tarde, ante la pregunta sobre cómo tratan el problema de los torrents con contenido de pornografía infantil, Gottfrid Svartholm afirmo que informan a la policía y, en algunos casos, retiran los torrents. ¿No todos? No, no es nuestra misión investigar, dijo Gottfried. En mi opinión, fue una pregunta trampa. Si dice que no los retira, les pueden acusar de ayudar a los pederastas, con lo cual se les echará encima la prensa y perderían apoyos. Pero si dice que los quitan todos, el ataque es claro: ustedes pueden quitar esos archivos ilegales, así que no me vengan con que "TPB no está censurado y no podemos quitar los contenidos con copyright" Veremos hasta qué punto esta respuesta les ha perjudicado.
A media tarde, la acusación informó que quería incluir más pruebas, en la forma de archivos torrents" en un disquete" (si a estas alturas no saben la diferencia entre un CD y un disquete, apaga y vámonos).
EL ASALTO: DÍA CINCO (Viernes 20 de Febrero de 2009)
Durante el comienzo del quinto día Peter Sunde fue interrogado. Las preguntas se centraban sobre todo en sus relaciones con Random Media, la empresa anunciante. También se le preguntó sobre sus ideas en relación con el copyright ("es una pregunta difícil, me gustan cosas que no estén protegidas por copyright"), y sobre su papel como portavoz de TPB.
Nuevamente, la acusación intentón introducir nuevas pruebas. Según algunos asistentes, este intento no solamente molestó a la defensa sino también al juez, quien no se cortó a la hora de leerle la cartilla al abogado de la acusación Danowsky. Tras una deliberación, el juez dijo que cualquier nuevo material que la acusación quiera aportar debe ser remitida antes del interrogatorio. Dicho y hecho, la acusación entregó nuevo material al acusado para que éste pudiera leerlo.
Aparentemente, la acusación quería atacar a Peter Sunde por el lado de sus ideas sobre el copyright. Presionado al respecto, Peter replicó con la frase del día. "Eso es un asunto político. ¿Es esto un proceso legal, o un proceso político?" El abogado acusador Danowsky intentó continuar, pero Peter se plantó: "Quiero una respuesta por parte de Danowsky. ¿Es esto un juicio político? ¿Puedo obtener una respuesta?" No hubo respuesta, lo que aprovechó Peter para poner algunas de las preguntas del abogado en su contexto.
Tras la pausa del almuerzo, Peter Altin (abogado defensor de Peter Sunde) comenzó su turno de preguntas. En ellas, Peter Sunde afirmó que no hizo millones con TPB ("habría estado bien"), y afirmó que una vez hizo una revisión de 1000 torrents, y de ellos sólo el 20% eran contenidos protegidos con copyright. En honor a la verdad, debo afirmar que considero este comentario cuestionable como mínimo.
Y así termina la primera semana del juicio contra The Pirate Bay.
Arturo Quirantes a las 12:10 PM | Referencias 0Go Pirates, go...
youz17 | 13 de Marzo de 2009 - 11:37 PM