23 de Junio de 2008
La trastienda de la información meteorológica
En tiempos de Manuel Toharia (sí, cuando la tele era en blanco y negro), contar por televisión si iba a llover o no estaba chupado. Ni los modelos climáticos ni los sistemas informáticos estaban tan avanzados, de modo que acertar era cuestión tanto de habilidad como de suerte. En cuanto a los medios que había para dar las noticias del tiempo, eran pocos y normalizados: la pertinaz sequía, el anticiclón de las Azores, la benéfica lluvia que llena los pantanos, el mapa del tiempo garrapateado a rotulador. Y pare usted de contar.
Pero corren otros tiempos.La expectación que despiertan las noticias del cambio climático, lo sensible que nos hemos vuelto y la manía de convertir en noticias sensacionales hasta la cartelera del cine, todo eso se ha unido para hacer que dar "la previsión" (como se dice ahora) sea una tarea de lo más compleja. E, inevitablemente, más de uno mete la pata.
La primera pifia la montaron cuando intentaron reparar otra. Recordarán que antiguamente, cuando llovía, se decía que hacía mal tiempo. Pero España es básicamente un país seco, así que ¿qué sentido tiene llamar mal tiempo a la lluvia? Con buen sentido común, los medios de comunicación dejaron de hablar de mal tiempo cuando llueve. Pero los informáticos saben que depurar un error muchas veces da lugar a otro error. Y este fue el caso, al sustituir el "mal tiempo" por el vocablo reglamentario de inestabilidad. En mi opinión, esto es un error, porque tan estable es el tiempo soleado como el lluvioso. Si se pasa una semana lloviendo en Galicia, o nevando en el Pirineo, ¿acaso eso no es tiempo estable? El lunes llueve, el martes lleve, el míercoles llueve, el jueves llueve ... no sé ustedes, pero a mí eso me parece bastante estable. Si decidieron llamarlo inestable porque un día puedes tener lluvia, el siguiente tormenta y al otro helada, vale. Pero también puede aplicarse al "buen tiempo" tradicional: hay hace calor, mañana más, pasado aparecen algunas nubes y luego tenemos viento sahariano.
La inestabilidad, en su sentido más amplio, es un rasgo característico del tiempo meteorológico. Hay variaciones de hora en hora, de día en día, de año en año. Sin embargo, nuestra mente desea "estabilidad", y cualquier variación parece que nos resulta desagradable, por no decir dantesca. Sucede, sencillamente, que a veces hace más calor un verano que otro, o que llueve este Abril más que en Abril de 1991. ¿Qué hacen entonces? Recordarnos cuándo fue la vez que llovió tanto, o hizo tanto calor, como ahora. Ya han oído comparaciones del tipo "este es el Mayo más cálido de los últimos cuarenta años", o comentarios estilo "ni los más viejos del lugar recuerdan una sequía semejante. La idea es mantenernos en jaque, introducirnos en la mente la noción de que este es un período excepcional, que nos estamos cargando el planeta y todo eso.
Pero dejando aparte los debates sobre el cambio climático, el caso es que los períodos de altas y de bajas siempre se han sucedido como la bonanza a la crisis (perdón, a la desaceleración). Si este Mayo hace mucho calor, pues vale, seguro que habremos roto una marca, igual que lo hicieron hace cuarenta años. A lo mejor del Mayo del año pasado no fue tan cálido, y el del año anterior fue incluso frío. Y si los más viejos del lugar no recuerdan una sequía como la de ahora, a lo mejor es porque la memoria falla con el tiempo, porque no tienen forma objetiva de comparar períodos de sequía, por aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, o vaya usted a saber por qué. Lo que quiero decir es que el tiempo cambia, siempre lo ha hecho y siempre lo hará. E inevitablemente, algunas marcas se romperán y otras no. Es como lo de la Eurocopa. Hace nosecuantos años que no pasábamos de cuartos. ¿Es que aquél año sucedió algo especial para llegar a semifinales? Pues sí. Pasó que llegamos a semifinales, punto.
Esta manía que tienen los medios informativos de recalcar el carácter extremo del tiempo meteorológico se pone de manifiesto cada vez que, por ejemplo, aprieta la temperatura. A la que el termómetro sube unos grados y nos hace sudar, comienzan a hablarnos de ola de calor. No sé qué dirán al respecto los más viejos del lugar, pero tengo entendido que esa situación de calor sofocante recibía antiguamente el nombre de VERANO. Hacía calor, igual que ahora. Había que tomar precauciones, beber agua (o gazpacho) y no salir a la calle a la hora de la siesta, igual que ahora. Tenías que buscarte un lugar fresquito para echar el día, igual que ahora. Pero en el siglo XXI, parece que si tenemos que poner el aire acondicionado, automáticamente estamos sumisos en medio de una ola de calor. ¿Será por sacar una noticia sensacionalista de un hecho ordinario? Juzguen ustedes mismos.
Tampoco entiendo la manía de hacer noticia de sucesos habituales. Pocas cosas me parecen tan absurdas como esa manía que tienen de llenarnos medio telediario con el rollo ese de que en invierno nieva y en verano hace calor. Si hace buen tiempo, ya nos están sacudiendo imágenes de Alicante, Barcelona o Almuñécar, donde los veraneantes (o quizá habría que llamarlos "oladecalorantes") se dedican a ligar bronce, bañarse y/o beber birra fresquita. Si, por el contrario, hace frío, pues nada, a buscar algún grupo de enanos que estén haciendo bolas de nieve, muy contentos ellos porque hoy no van al colegio. Por añadidura, nos suben al Guadarrama, o al puerto de Pajares, a alguien para transmitirnos en directo el frío que hace. Y si algún puerto de montaña está cerrado, les falta tiempo para dar la noticia. Pues me parece muy bien que nos lo cuenten. Pero ya de paso, ¿por qué no informan de que la luna está en cuarto creciente, o que la marea alta está prevista para dentro de dos horas y media? Puestos a informar de obviedades, que al menos sean originales.
Lo bueno de las informaciones sobre el tiempo es que, como es tan variable, siempre hay algún lugar de España donde hace una caló de narices, un frío que pela, una riada destructora o una tormenta de nieve que deja algún pueblo incomunicado. A poco que escarbes, encuentras algo. Y no me refiero a otros países, porque eso podemos etiquetarlo en el apartado de "noticias espectaculares". Dicen que en tiempos del Toharia, circulaba el famoso chiste de Teruel. Decían que esa ciudad realmente no existe, era tan sólo un invento de los meteorólogos para poder informar de que anoche hizo mucho frío en alguna parte. Ahora no hace falta ir a Teruel (que existe, pese a todo), porque cualquier corresponsal con todoterreno te busca algún lugar donde llueve, nieva, hace frío o luce el sol.
El modo de dar la información meteorológica en sí tiene algunas pinceladas curiosas. Una de ellas es el de la presión atmosférica. Los mapas suelen ir pintados con curvas que representan los niveles de presión. Suelen medirla en milibares. La presión atmosférica media a nivel del mar es de una atmósfera, igual a 760 mm de mercurio o a unos 1013 milibares. Sin embargo, los que no viven al nivel del mar notarán que esas cifras no cuadran con las de la estación meteorológica que compraron en el Lidl. Eso se debe a que la presión disminuye con la altura. Pero nunca lo explican, y las pocas veces que dan detalles hablan de "presión en superficie" o algo así. La mayoría de las veces, se limitan a pintarnos un montón de líneas isobaras y esperar que aceptemos todo lo que nos dicen como artículos de fé. Aquí hay una baja presión tremenda, allí un frente de alta presión lo bloquea, y ya está Casillas calentando en el banquillo. No estaría mal que alguien, alguna vez, se parase un momento a explicarlos por qué tantas líneas cerradas indican una borrasca gorca, qué es eso del frente de alta presión y por qué mi estación meteorológica no marca ni a tiros esos 1022 mb que veo en el mapa.
Otra cosa que no me gusta del pronóstico del tiempo es la forma en que aparentan dar un montón de información precisa. La verdad es que no se mojan. Toharia se limitarla a dar su rollo y apechugar con las consecuencias cuando fallaba. Ahora, todo son comentarios deliberadamente ambiguos. Hablan de "probabilidad de nevadas" o de "riesgos de precipitacion" para decirnos que aquí puede que sí, pero a lo mejor no, porque a fin de cuentas sólo son probabilidades, oiga. También nos sueltan mucho el sufrido "no se descarta..." que viene a significar "¿y yo qué se, oiga?" Así, también puedo yo decir que no se descarta que Chiquito de la Calzada se presente a la jefatura del PP, porque hay una probabilidad. Infinitesimal, pero la hay. No sé, a lo mejor es algo inherente al negocio de informar con precisión sobre un tema que es caótico e impredecible, pero a veces echo de menos algo menos de eufemismos y algo más de sinceridad. No me cuentes que no se descartan vientos fuertes en el Estrecho. Mejor confiesa que lo mismo sí, pero que no estás seguro, y ya me vale.
También me resulta raro eso de las nubes de evolución. A lo mejor es lo que antes llamaban "nubes de evolución diurna", esto es, nubes que se desarrollan durante el día. Dejarlo en "nubes de evolución" me parece algo raro. ¿Acaso hay nubes que no evolucionen? Y ademas. dicho así es lo mismo que no dedir nada. ¿Qué significa que haya nubes de evolución? ¿Es que son las que traen lluvia, o las que dan lugar al buen tiempo? A ver si nos explican de una vez qué significan en el pronóstico del tiempo.
Y, de paso, que nos cuenten por qué al mapa del tiempo lo llaman "mapa significativo". Significativo quiere decir "que tiene importancia por representar o significar algun valor" Pero es que, salvo los mapas mudos que hacen comprar a los niños para el colegio, cualquier mapa representa algún valor de algo, sean temperaturas o estaciones de servicio. El adjetivo es correcto, pero me parece superfluo. Para el caso, daría lo mismo llamarlo "mapa de colores".
Ya puestos a curiosear, ¿por qué ahora las predicciones o pronósticos se llaman previsiones? Me picó la curiosidad y le eché mano al diccionario. Resulta que los tres términos son correctos, con leves variaciones entre ellos. Por orden alfabético:
Predecir: Anunciar por revelación, ciencia o conjetura, algo que ha de suceder.
Prever: Ver con anticipación; conocer, conjeturar por algunas señales o indicios lo que ha de suceder
Pronosticar: Conocer por algunos indicios lo futuro
Como ven, los tres son sinónimos y como tales pueden ser usados indistintamente. Hay leves diferencias claro. Puede que "prever" sea, sencillamente, el palabo de moda que hay que usar, que ya saben ustedes cómo son los de informativos cuando le toman cariño a una palabra. Por otro lado, resulta que prever también significa "disponer o preparar medios contra futuras contingencias", y eso es justo lo que tienen que hacer entes como el Instituto Nacional de Meteorología (que, por cierto, ahora se llama Agencia Estatal de Meteorología, muy al estilo americano). A lo mejor esta vertiente de prepararse contra contingencias climáticas es lo que hace que se use más ahora el término prever. No sólo ayuda a definir mejor la función de tales agencias, sino que transmiten al ciudadano un regustillo de "tranquilos, que velamos por su bienestar"
Personalmente, me gusta como suena eso de indicios o señales. Me recuerda tiempos prehistóricos, cuando el chamán se tenía que retorcer la sesera para examinar la naturaleza y, a partir de ahí, pronosticar si la cosecha sería buena. Igual que ahora, pero sustituyendo el vuelo de los pájaros y el color del atarceder por las nubes de evolución y los mapas significativos.
Llámenlo previsión, predicción, pronóstico o como quieran, el caso es que en los últimos tiempos hemos asistido a diversos cambios para hacérnoslo más simpático. Primero nos metieron los supermapas. Los superponen a imágenes de satélite, o bien a tomas por radar (para detecter la lluvia), les ponen iconos dinámicos, flechitas para indicar la dirección del viento, etc. Algunos de los espacios meteorológicos incluyen información muy interesante ausente hasta ahora, como niveles de polen o de radiación ultravioleta. Lo último es cuidar del elemento humano. Ahora lo que mola son meteorólogas guapetonas, los mocetones tipo Mario Picazo o los innovadores como el que sale en Antena-3 (lo siento, no recuerdo su nombre). Maldonado todavía aguanta el tipo, pero me pregunto por cuánto tiempo más. Mal que nos pese, la era Toharia toca a su fin, y hay que renovarse. Lo mismo alguna televisión le echa huevos y nos pone a una maciza en biquini, cono dicen que hacen en las teles rusas. La Ministra soltará sapos y culebras (además de ranas y culebros), pero fijo que se cargarían los índices de audiencia. Quizá en horario nocturno ...
Arturo Quirantes a las 04:53 PM | Referencias 0Nuevamente me sorprendes por la clarividencia y claridad de ideas.
Un saludo
Apuntas bien a los aspectos de “relatividad e imprecisión” que se producen.
Y creo que lo que te comento abunda en los aspectos perversos de la “manipulación metereológica”.
1.- El “tiempo” es el espacio “Prime time” que tiene mayores índices de audiencia.
Tal es así que a efectos de programación se ha independizado del “telediario” (aunque vaya inmediatamente después) y además están patrocinados por empresas de primera línea (Iberdrola, Repsol, etc).
2.- El giro a lo superfluo y el manejo vago de las “probabilidades” no compromete mucho aunque tampoco clarifica rotundamente al espectador sobre el tiempo que “hará mañana en Laredo”. Por eso ofrece un buen “juego de cadera” a la cadena en cuestión.
Por ejemplo, en ETB, el pronóstico de Fin de semana es ligera -pero tendenciosamente más negativo- de cara al oeste (Cantabria). Lo tengo comprobado objetivamente. A la contra ocurre igual. Y más escandaloso es el empeño de las principales cadenas por que en el norte el verano sea “desagradable”.
3.- Lo curioso de todo esto es que la información de partida parte de la misma fuente: El “Instituto Nacional de meteorología”, y sí entras en su web observaras que sus “pronósticos” son bastante precisos aunque no “elucubran” a muchos días vista (Lo hacen pero con una prudencia estadística razonable).
¿Cómo, partiendo de la misma fuente de información se puede llegar a presentar “tiempos y predicciones” tan dispares?. Gracias a esa indeterminación en la presentación de los datos el resultado final es razonablemente coherente como para satisfacer al público –en cada caso- que consume el “parte” (nadie suele ver simultáneamente el tiempo en 2 cadenas para contrastar la información). Se escamotea información pero sin llegar al escándalo. El mensaje se vuelve tendencioso e interesado pero sin el carácter de una falsedad.
Apuntas perfectamente cuando dices que …”Por añadidura, nos suben al Guadarrama, o al puerto de Pajares, a alguien para transmitirnos en directo el frío que hace.”.
Para conseguir esa “manipulación aceptable” del mensaje, debemos validar con resultados tangibles las propuestas previas. Al precio que sea. Las Televisiones y su distintas esferas de influencia e intereses, y en esta guerra mediática, tienen que convencer – a su público - de que la realidad es la que cada una de ellas les ha ofrecido. Por eso les merece la pena subir o bajar a donde sea para legitimar su credibilidad.
Abundando en ello, respecto a esos mapas de colores que comentas, la fórmula que no les falla son esos “signos de representación -nube con sol y lluvia-. ¡Aciertas seguro en alguna de las tres opciones!. En concreto, en la zona norte a razón son los que se ponen el 90% de las veces (durante el verano). Y esa imagen queda en el televidente. Por encima de lo que explique el presentador. En un análisis más profundo, resulta que el 80% del día y la noche hace sol y buena temperatura. Y a veces, noche si noche no, descarga algo de lluvia o tormenta.
Te comento esto porque yo dependo mucho del tiempo para realizar nuestros reportajes de barcos. Y nos desplazamos varias veces al mes a lo largo de la cornisa cantábrica. Y llevo un pequeño diario con las observaciones “reales” y que, contrastado con lo que “cuentan” es escandalosamente dispar (en 2007, de 22 viajes Bilbao-Galicia, la previsión de la TV, yo suelo consultar otras fuentes más fiables, acertó en 4 ocasiones, empató (por decir algo) en 9 y fallo estrepitosamente en otras 9.
No me enrollo más, sólo que es increíble que por la madrugada se atrevan a poner espacios de Predicción metereológica para ¡EUROPA, ASIA, AMERICA!.
Si no los has visto fíjate como resuelven los gráficos de nubes, sol y lluvia.
“En sudamérica mal tiempo en general pero mejorando hacia el sur de chile, En el centro de USA Sol y posibles lluvias en la costa este… Si va a viajar a Moscu, llévese un buen abrigo…” ¡Manda huevos!
Un saludo.
Apuntas bien a los aspectos de “relatividad e imprecisión” que se producen.
Y creo que lo que te comento abunda en los aspectos perversos de la “manipulación metereológica”.
1.- El “tiempo” es el espacio “Prime time” que tiene mayores índices de audiencia.
Tal es así que a efectos de programación se ha independizado del “telediario” (aunque vaya inmediatamente después) y además están patrocinados por empresas de primera línea (Iberdrola, Repsol, etc).
2.- El giro a lo superfluo y el manejo vago de las “probabilidades” no compromete mucho aunque tampoco clarifica rotundamente al espectador sobre el tiempo que “hará mañana en Laredo”. Por eso ofrece un buen “juego de cadera” a la cadena en cuestión.
Por ejemplo, en ETB, el pronóstico de Fin de semana es ligera -pero tendenciosamente más negativo- de cara al oeste (Cantabria). Lo tengo comprobado objetivamente. A la contra ocurre igual. Y más escandaloso es el empeño de las principales cadenas por que en el norte el verano sea “desagradable”.
3.- Lo curioso de todo esto es que la información de partida parte de la misma fuente: El “Instituto Nacional de meteorología”, y sí entras en su web observaras que sus “pronósticos” son bastante precisos aunque no “elucubran” a muchos días vista (Lo hacen pero con una prudencia estadística razonable).
¿Cómo, partiendo de la misma fuente de información se puede llegar a presentar “tiempos y predicciones” tan dispares?. Gracias a esa indeterminación en la presentación de los datos el resultado final es razonablemente coherente como para satisfacer al público –en cada caso- que consume el “parte” (nadie suele ver simultáneamente el tiempo en 2 cadenas para contrastar la información). Se escamotea información pero sin llegar al escándalo. El mensaje se vuelve tendencioso e interesado pero sin el carácter de una falsedad.
Apuntas perfectamente cuando dices que …”Por añadidura, nos suben al Guadarrama, o al puerto de Pajares, a alguien para transmitirnos en directo el frío que hace.”.
Para conseguir esa “manipulación aceptable” del mensaje, debemos validar con resultados tangibles las propuestas previas. Al precio que sea. Las Televisiones y su distintas esferas de influencia e intereses, y en esta guerra mediática, tienen que convencer – a su público - de que la realidad es la que cada una de ellas les ha ofrecido. Por eso les merece la pena subir o bajar a donde sea para legitimar su credibilidad.
Abundando en ello, respecto a esos mapas de colores que comentas, la fórmula que no les falla son esos “signos de representación -nube con sol y lluvia-. ¡Aciertas seguro en alguna de las tres opciones!. En concreto, en la zona norte a razón son los que se ponen el 90% de las veces (durante el verano). Y esa imagen queda en el televidente. Por encima de lo que explique el presentador. En un análisis más profundo, resulta que el 80% del día y la noche hace sol y buena temperatura. Y a veces, noche si noche no, descarga algo de lluvia o tormenta.
Te comento esto porque yo dependo mucho del tiempo para realizar nuestros reportajes de barcos. Y nos desplazamos varias veces al mes a lo largo de la cornisa cantábrica. Y llevo un pequeño diario con las observaciones “reales” y que, contrastado con lo que “cuentan” es escandalosamente dispar (en 2007, de 22 viajes Bilbao-Galicia, la previsión de la TV, yo suelo consultar otras fuentes más fiables, acertó en 4 ocasiones, empató (por decir algo) en 9 y fallo estrepitosamente en otras 9.
No me enrollo más, sólo que es increíble que por la madrugada se atrevan a poner espacios de Predicción metereológica para ¡EUROPA, ASIA, AMERICA!.
Si no los has visto fíjate como resuelven los gráficos de nubes, sol y lluvia.
“En sudamérica mal tiempo en general pero mejorando hacia el sur de chile, En el centro de USA Sol y posibles lluvias en la costa este… Si va a viajar a Moscu, llévese un buen abrigo…” ¡Manda huevos!
Un saludo.
