26 de Julio de 2007
De satélites, misiles y "observación" radar
Hoy me he encontrado con que el Ministerio de Defensa y el de Industria han acordado la puesta en marcha de un sistema de satélites de observación. Bajo ese eufemismo (que venden en plan "con esto podremos detectar chapapote y vigilar a los especuladores urbanísticos"), en realidad se esconde una tanda de dos satélites que podrán espiar cualquier punto del planeta, en fotografía óptica e imágenes radar. Tecnología "Echelon" disfrazada de buen rollo.
No les voy a comentar los típicos tópicos. Me remito a este rollo (de otro foro) y a la nota de Defensa, junto con las declaraciones estándar tipo "no es un satélite espía, sino de observación radar" (Soledad López, Secretaria de Estado y encima paisana mía). Tampoco voy a entrar en la polémica de para qué necesitamos satélites de observación óptica que pasan por un punto del planeta una vez al día, o qué sentido tiene un satélite para "gestionar catástrofes medioambiantales" habiendo aviones y helicópteros.
En su lugar, les voy a comentar un pensamiento que se me ocurrió hace poco.
Verán, desde un par de años a esta parte, España está gestionando la compra de misiles crucero tipo Tomahawk a Estados Unidos. Básicamente, son aviones sin piloto que pueden batir objetivos a 2.500 kilómetros. La Armada espera armar con ellos a los nuevos submarinos S-80 y fragatas F-100. Eso les daría lo que se llama "proyección de fuerza", lo que significa que van a poder matar mejor, más lejos.
El problema está en el guiado. Los misiles Tomahawk usan un sistema llamado Tercom. En puntos seleccionados de su trayectoria de vuelo, hacen un barrido radar del terreno para compararlo con los datos almacenados en su memoria. Es decir, "miran por la ventana" y ajusta el rumbo en consecuencia. Ahora los EEUU les están poniendo GPS, pero como ese sistema se puede interferir, el Tercom sigue siendo una valiosa opción.
Ahora bien, ¿de dónde sacamos los datos radar para alimentar la memoria del misil? No podemos llamar a estilo Gila y decir algo como "¿oiga? ¿es el enemigo? mire, que vamos a medir su territorio mediante radar para poder lanzarles misiles si queremos, ¿les viene bien el jueves?" Estados Unidos tiene esos datos, que para eso llevan décadas espiando ... digo observando la Tierra mediante satélites radar. ¿Pero y nosotros?
Tenemos dos opciones. Una de ellas es pedirles esos datos al Tío Sam. Lo que nos pone de rodillas, porque pueden negárnoslos si les da por ahí. Supongamos que queremos bombardear Nigeria, y a ellos no les gusta la idea, pues no hay datos radar y punto.
La otra opción es lanzar un satélite radar y aprovechar para hacer mapas radar de cualquier lugar que queramos. Por supuesto, para eso tenemos que vender bien la moto y decir que va a tener muchas aplcaciones para ordenar el territorio, planificar infraestructuras y, si acaso, garantizar la seguridad de nuestras tropas en el extranjero.
Por cierto, que eso de apuntarnos a los satélites de "observación" no es nuevo. Hace años, el gobierno español participó en los satélites Helios 1A y 1B, conjuntamente con Francia e Italia. Luego se apuntaron al Helios 2, pero sólo teníamos el 2.5% del sistema. Ahora, el gobierno español se lo monta a su aire y se paga dos satélites para nosotros solos. Debe ser verdad que España va bien.
Arturo Quirantes a las 03:58 PM | Referencias 0