1 de Junio de 2007
El bolero de Ravel (con permiso)
Acabo de leer en Libertad Digital unas declaraciones de José María Cano acerca de los autores, los derechos y demás ralea. En una cumbre sobre derechos de autor en Bruselas, Cano se quejó de que "es injusto reclamar a los artistas que se busquen la vida". Por supuesto, a su lado se encontraba uno de los sabuesos de la SGAE, Pedro Farré (!ataca, David, ataca!), llorando porque aún no les han llegado el dinero del canon, lo que evidencia a las claras su ascendencia española, porque eso de desear vivir del cuento sin dar un palo al agua es más ibérico que el jamón.
Uno de los ponentes, Charles Aznavour (!y ahora me entero de que es de origen armenio!) reclamó a las sociedades de autores que protejan al artista. Me vino a la memoria la historia de los derechos de autor relacionados con una de las obras francesas que más dinero genera hoy en día. Me refiero al bolero de Ravel.
¿Les interesa saber quién se beneficia de sus derechos de autor? Pues síganme. Seguro que lo han leído en alguna otra parte, pero es bueno recordar.
Veamos. Maurice Ravel creó su famoso "Bolero" en 1928, hace ya casi ochenta años. No le sirvió de mucho sus derechos de autor, al menos no para estimular la creación artística, ya que fue una de sus últimas obras. En los cuatro últimos años de su vida, una enfermedad neurológica lo condenó al silencio.Ravel murió en 1937 sin tener hijos o esposa, así que los derechos del bolero pasaron a su hermano Edouard, quien convirtió la casa de Maurice en museo. En 1954, Edouard y su mujer sufrieron un grave accidente de automóvil que les obligó a contratar a una enfermera llamada Jeanne Laverne, y al esposo de ésta para que les hiciese de chófer.
En 1957, para conmemorar el trigésimo aniversario del bolero, Edouard Ravel anunció que destinaría el 80% de los derechos a la creación de un premio para fomentar la creación artística. Pero sorpresa, sorpresa, Edouard cambió su testamento en el último momento, y dejó los derechos a su enfermera Laverne. Es decir, la creación artística pasa a una persona contratada por el hermano del compositor.
La familia Laverne, descontenta, acudió a los tribunales. En 1964 falleció la enfermera, pero su marido (Alexandre Taverne) continuó el juicio. Mientras tanto, a río revuelto ganancia de pescadores: Jean-Jaques Lemoine, director legal de la SACEM (una SGAE francesa) dejó de pagar derechos por el bolero a la espera de que la situación se aclarase.
En 1970, el tribunal de apelación francés declara que el legítimo propietario del bolero es Alexandre Taverne. Pocos días después, Lemoine se despide de la SACEM y monta una agencia gestora de derechos privada. ¿Saben cuál fue su primer cliente? Alexandre Taverne. Huy, qué casualidad. Y a partir de ahí, a forrarse.
Pero aún hay más. Maurice Ravel había cedido a su editor las tres cuartas partes de los derechos del Bolero, en lugar del tercio habitual. Así que Taverne y Lemoine presentaron una demanda contra el editor, y lograron renegociar los contratos. Más pasta para el ex-Teddy y el antiguo chófer.
A partir de aquí, la cosa se complica. Según parece, Alexandre Taverne y su hija Georgette ceden la mayor parte de sus derechos sobre el bolero a una empresa llama Arima, creada por Lemoine en 1972. Por qué lo hicieron y qué parte de derechos cedieron es algo que no ha sido aclarado. La sede de Arima pasa de Gibraltar a las Islas Vírgenes. Sus accionistas son tres empresas: Dunsmoor Ltd, Greenford Holdings y Anglo Swiss Directors Ltd. Puede usted ver aquí cómo las tres compañías son "company managers" de Anglo Swiss Fiduciary Services Ltd, radicada en Gibraltar. También aparece como "company manager" una tal Suzanne Wolfe Martin, una abogada americana radicada en Ginebra especialista en arbitrios. Y dejo la cosa aquí, porque esto se enfollona más que la Operación Malaya.
Aunque ni Alexandre ni Georgette suelta prenda, la hija de Georgette dijo en 2000 "ni mi madre ni yo hemos recibido un centavo de los derechos de Ravel desde hace mucho tiempo". Lemoine, con cien años, vive ahora a todo trapo en Mónaco (al menos hasta 2001, que es cuando The Guardian publicó un artículo sobre el tema).
Hay otra gente que se beneficia del Bolero. ¿Recuerdan al editor, el que pasó de cobrar "sólo el 33%"? Se llamaba René Dommange, de la editorial Durand. En 1928, la editorial Durand pasó a manos de Jean-Manuel de Scarano (en 2000 vendió Durand a Bertelsmann por unos 20 millones de euros). Scarano era además el presidente de la asociación francesa de editores de música, y consiguió convencer al Gobierno francés de que extendiese la duración de los derechos de autor de 50 años hasta 70 después de la muerte del autor. Es decir, el Bolero generaría beneficios hasta el 28 de diciembre de 2007. Pero, encima de todo, consiguió añadir 15 años extra, debido a las dos guerras mundiales. !Menudo morro!
Sin embargo, en febrero de 2007 el tribunal de casación francés encargado de dilucidar un litigio sobre una obra de Giuseppe Verdi dictaminó que la armonización europea impide añadir más años. Por lo tanto, el 29 de diciembre de 2007 el bolero de Ravel pasará a dominio público ... a no ser que pase con en Estados Unidos, que cada vez que Disney está a punto de perder los derechos del ratón Mickey desembarca a sus cabilderos en el Congreso y zas, copyright extendido veinte años más.
Mientras tanto, un listillo y los descendientes de la enfermera del hermano de Ravel se reparten la pasta del Bolero. La familia Ravel, mientras tanto, no saca ni para arreglar las cortinas de la casa de Maurice. Y nos sorprende que Pedro Farré esté tan cabreado con nosotros, pendejos digitales. Al menos, Lemoine no se queja, se limita a vivir a todo trapo y punto.
Lo más irónico de todo esto es que el Bolero fue creado por culpa del copyright. La primera versión que hizo Ravel se llamaba “fandango” y era una orquestación sobre la suite de piano "Iberia", del compositor español Isaac Albéniz. Sin embargo, Ravel se vio obligado a escribir su Bolero ya que no consiguió los derechos necesarios para su versión ... que ni siquieran pertenecían a Albéniz, sino a Enrique Fernández Albós, quien realizó la orquestación.
Visto lo visto, quienes se van a tener que buscar la vida no son José María Cano sino el peluquero de su perro, el sobrino segundo del amigo de la infancia de su zapatero, mi cuñado alemán (que no le toca nada, pero puestos a pedir, pidamos) y el tipo que le dio la hora en San Sebastián hace veinticuatro años. Habrá que verlos hacia el año 2075, peleándose por los derechos de autor. A mayor gloria de la cultura, por supuesto.
Arturo Quirantes a las 05:10 PM | Referencias 0Extraordinario. Con las canciones populares pasa lo mismo. Haber registrado un arreglo del villancico Campana sobre campana genera derechos para los próximos años. Y así con casi todo. A mayor gloria de la cultura, por supuesto.
Darío | 4 de Junio de 2007 - 01:41 PMDebe que ser que los autores proceden de la pata del Cid y por eso hay que rendirles pleitesia (como al Cid) de por su vida y 80 años más.
Ellos y solo ellos tienen el derecho vitalicio a forrarse.
Quien inventa un nuevo y eficaz antibiótico, la jeringuilla desechable o el CD, solo cobra derechos durante 20 años y despues se tienen que buscar la vida.
Pero ello no. El dibujo de una muñeco, un tema musical o un arreglo sobre una sinfonia de Mozart es sagradisimo y merece la condenación eterna quien no pague derechos.
Imaginemos que los inventores tuvieran los mismos derechos que los cantantes y que Fleming hubiera patentado la penicilina (cosa que no hizo porque era un tio de los de verdad). ¿Habría que estar 80 años despues de su muerte pagando al marido de la peluquera hermana de la enfermera? ¿Y si a este se le tuerce la neurona y hubiera decidido que no daba permiso a nadie o que solo se usaria en los hospitales de su propiedad?.
Se podrá alegar que no es lo mismo propiedad industrial que propiedad intelectual. Vale. Habrá matices para que se diviertan los juristas pero en la práctica la primera proteje lo necesario y la segunda lo superfluo.
El Sr. Cano es innecesario. Nos da igual que componga o se dedique a la cria de cebollinos. Si no hubiera existido nuestra vida no se habria vido afectada pero sin Fleming y su penicilina alguno no estariamos aquí.
Fantástico artículo. Interesante y documentado. Hablando de documentación, además de las declaraciones de JM Cano, ¿no hay más fuentes? Mencionas un artículo de The Guardian en 2001, pero hay un párrafo de tu artículo que me llama la atención:
>>Lo más irónico de todo esto es que el Bolero fue creado por culpa del copyright. La primera versión que hizo Ravel se llamaba “fandango” y era una orquestación sobre la suite de piano "Iberia", del compositor español Isaac Albéniz. Sin embargo, Ravel se vio obligado a escribir su Bolero ya que no consiguió los derechos necesarios para su versión
Y me llama la atención porque, si bien tu artículo tiene información más reciente, es asombrosamente similar a éste otro párrafo de Ignacio Escolar (Informativos Telecinco, 2005) sobre el mismo tema:
>>Lo más irónico es que el Bolero fue creado por culpa del copyright. La primera versión que hizo Ravel se llamaba “fandango” y era una orquestación sobre una obra de piano del compositor español Isaac Albéniz. Sin embargo, Ravel no consiguió los derechos necesarios para su versión, por lo que se vio obligado a empezar otra vez de cero.
¿Cómo explica usted eso? Y no se lo tome a mal, he llegado aquí desde mi lector de «feeds», soy seguidor de su blog y este artículo me parece muy interesante :)
Je, je, me has pillado versus, aunque sólo en parte. En efecto, el párrafo lo leí por vez primera en el artículo de Escolar (cuya web sigo con atención, por cierto), pero también lo encontré en la Wikipedia,
http://es.wikipedia.org/wiki/Bolero_(Ravel), que tenía una reseña similar pero algo más completa (p. ej, se dice que la obra era Iberia, y de quién eran los derechos).
No incluí la referencia al artículo de Tele5 porque, si lo has leído, habrás visto que es un mero "copypasteado" del artículo de The Guardian, y me gustair directamente a las fuentes primarias.
Por lo demás, buen ojo, sí señor ;-)
Arturo Quirantes | 8 de Junio de 2007 - 05:07 PMMuy interesante el articulo. Seguiré de cerca tu blog.
Un saludo
David | 4 de Diciembre de 2007 - 09:27 PM