11 de Octubre de 2006
¿Cómo se lee esto, por favor?
No me digan que no es la monda. Después de varios meses me decido a montarme un blog, entro en contacto con Antonio, me aloja gustoso … y a los dos días, filmica.com se viene abajo. Por supuesto, declino toda responsabilidad (puede que mi pluma sea ácida, pero no tanto). Afortunadamente, yo he podido recuperar toda la información. Perro viejo que soy, he aprendido a guardar copia de todo lo que subo a la Red.
Porque el problema de la sociedad de la información actual es su escasa perdurabilidad. Tenemos acceso a grandes cantidades de información, pero ¿cuántos de los enlaces que recopiló usted hace cinco años siguen funcionando? O peor aún, ¿cuánta información no será accesible porque habrán quedado obsoleta? Yo ya tengo archivos que no sé dónde leer, y quién sabe si en una década el formato pdf habrá pasado a la historia. Ya les pasó algo parecido a los egipcios: dejaron de aprender a hacer jeroglíficos, y nos pasamos dos milenios sin saber leerlos.
Quizá les consuele saber que esto ha sucedido antes, y a gente más lista que nosotros. Seguro que usted vio en algún momento el video del alunizaje del Apolo XI (ese del “un pasito para un hombre, un gran salto para la Humanidad”) Pues sepa que nos timaron. Según parece, la grabación original tenía un formato inusual: 320 líneas y diez fotogramas por segundo. Se hizo así para optimizar la llegada de datos a la Tierra, ya que el ancho de banda disponible para la transmisión no era muy bueno (para que nos quejemos hoy con el ADSL). Un error en la conversión al formato de televisión americano de entonces (525 líneas, 30 fps) hizo que las imágenes llegaran al público con escasa calidad.
Si pudiésemos ver las cintas originales, nos llevaríamos una grata sorpresa. Algo así como ver Matrix en DVD en lugar de en cinta VHS rayada. Pero hay un problema. Existe UN sólo lugar en el mundo donde pueden leerse las cintas originales. Está en el Laboratorio de Evaluación de Datos (DEL) de la NASA. Y, si nadie lo remedia, este mismo mes se cerrará por falta de fondos.
Hay otro motivo por el que las cintas originales del Apolo XI no se pueden leer: ¡han desaparecido! Sí, como lo leen. Por increíble que parezca, en 1984 se enviaron desde los Archivos Nacionales a un centro de la NASA, pero aún están esperando que les lleguen.
Me pregunto cuántas grabaciones del 11-S sobrevivirán a este siglo.
Arturo Quirantes a las 10:36 PM | Referencias 0jejeje, no me quiero imaginar cuantos gigas de cds y dvds guardas :-)
Por cierto, bienvenido Arturo.
Antonio Delgado | 11 de Octubre de 2006 - 11:20 PMSe ve muuuy bien, Arturo :))))
Ya te he puesto en mi lector de feeds o como se llame. Te tendré controladito :)
Me alegra, por fin, volver a saber de tí regularmente.
Mucha suerte o, como dice la farándula: mucha mierda!!
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Mercè | 24 de Octubre de 2006 - 11:57 AM