16 de Octubre de 2006
Gracias por sus datos, europeos decadentes.
Hace unos días entró en vigor un acuerdo entre la UE y EEUU relativa a los datos que requieren las autoridades norteamericanas antes de que cualquier avión aterrice en alguno de sus aeropuertos. Puede que usted lo oyera por televisión. Parece como un acuerdo amistoso que permitirá la búsqueda de terroristas, al tanto que nuestros derechos de privacidad están mejor resguardados que nunca.
Nada más lejos que la realidad.
Lo cierto es que el presente acuerdo sustituye a otro anterior que EEUU impuso a los demás países, bajo amenaza de negar el derecho de aterrizaje a las aerolíneas. El problema -para ellos- consiste en que la UE es mucho más respetuosa que EEUU con la protección de datos personales. Así que, durante tres años, los países europeos intentaron mirar a otro lado haciendo como si no fuese con ellos. Durante ese tiempo, Estados Unidos se ponía las botas con nuestros datos, ya que no se limitaban a pedir esos datos, sino que los cogían ellos mismos de las bases de datos de las aerolíneas europeas. Similares acuerdos fueron puestos en vigor con otros países, como Canadá. Y, como todo lo malo se pega, el propio gobierno español comenzó a hacer lo propio, pidiendo los datos de viajeros a otros países, preferentemente los latinoamericanos, ya que podían "vender la moto" con la excusa de luchar contra la inmigración ilegal.
El caso es que multitud de ciudadanos y organizaciones (incluido el Parlamento Europeo) presionaron para que se derogase el acuerdo. Este que escribe puso su grano de arena, denunciando esta práctica ante la Agencia de Protección de Datos Española. Puede ver los detalles en http://www.ugr.es/~aquiran/cripto/novuelan.htm. Se lo resumo yo: volé a Estados Unidos en Marzo de 2003, formulé la denuncia en Junio ... y sigo esperando respuesta.
Pero de algo sirvió tanta presión: para vergüenza de la UE, el Tribunal Europeo de Justicia lo declaró ilegal. En un mundo donde imperase la ley y la justicia (vamos, como el de Supermán en los viejos comics) el asunto se olvidaría y listo. !Pues aquí no! EEUU y la UE han resuelto el entuerto firmando otro acuerdo, y santas pascuas. No hay protecciones para los datos de los ciudadanos europeos, fuera de bienintencionadas palabras, y más o menos todo sigue como antes.
Si usted viajó, o va a viajar, a Estados Unidos, o si pasa por su territorio, todo esto le afecta. Así que le animo a que denuncie los hechos, sea ante la Agencia de Protección de Datos o en el juzgado más próximo. Recuerden que el acuerdo UE-EEUU no es vinculante, y los Estados Miembros deben trasponerlo a sus leyes nacionales. Así que, hasta que nos demuestren lo contrario, ceder datos personales a autoridades extranjeras sin orden judicial es ilegal.
Tenemos un magro consuelo: Estados Unidos pretendía aprovechar para pedir más datos todavía, y al final no lo ha conseguido. Pero no sufran por ellos, que ya se lo cobran cuando llegamos a sus aeropuertos. No he pisado EEUU desde hace tres años, pero si alguien quiere compartir su experiencia con nosotros, le escuchamos encantados.
Arturo Quirantes a las 11:58 AM | Referencias 0Efectivamente, EEUU se pasa la intimidad de las personas por el forro.
Está muy bien protestar, pero cabe recordar que la Agencia Española de Protección de Datos no tiene jurisdicción fuera de España, quizás "influencias" en la UE.
Yo abogo por no ir a EEUU si no es imprescindible, aunque supongo que tampoco les haría mucho daño.
Por cierto, acabo de visitar el Taller de Criptografía por primera vez y ya lo tengo en los marcadores. ¡Enhorabuena por esos artículos tan mordaces!
El mundo necesita un gorbachof yankie.
