Marzo 04, 2008
con calma, sin catastrofismos
da gusto escuchar a un gigante como Gilberto Gil hablar con naturalidad de los nuevos fenómenos sociales. Así hay que tomarlo, como una realidad que se debe afrontar. Nadie movió un dedo cuando empezaron a surgir formas de grabar que le quitaban trabajo a los músicos y a los estudios de grabación. Se entendió como una evolución natural y esto es lo mismo aunque las leyes busquen los tres pies al gato.
Encontremos entre todos una solución, que la habrá, y disfrutemos de que el público pueda acceder a nuestro trabajo.
