Enero 17, 2007
el ex de SGAE
Me veo obligado a aclarar un concepto que está causando mucha confusión via las declaraciones de Eduardo Gómez.
Cuando Víctor Manuel actua sin pagar a SGAE es el propio Víctor Manuel quien pierde dinero, pues lo que se deja de recaudar hubiera ido a su bolsillo como autor de los temas que interpreta.
Por lo tanto, no es SGAE quien perdona la deuda sino al revés.
Sin embargo, si una ONG organiza un concierto a favor de una asociación de ayuda a minusválidos, los temas que se interpreten pueden pertenecer a autores a quienes resultaría complicadísimo consultar su disponibilidad a no cobrar su derecho.
Es pura burocracia, pero lo contrario es demagogia.
Otra cosa sería investigar cómo Víctor Manuel consigue ese trámite cuando a cualquiera, al publicar un disco, le cobran por adelantado un dinero que después le devuelven quitándole un 20% por gastos de recaudación.
Así que, por favor, cuando alguien denuncie algo, que sea algo serio, porque a mí los argumentos del sr Gómez se me han caído ante tal ingenuidad.
Actualización como respuesta a un comentario:
En primer lugar, no es el músico quien paga a SGAE sino la empresa que organiza los conciertos. El dinero recaudado lo cobran aquellos autores que figuran en las hojas que se deben entregar en cada concierto (hablamos de conciertos con una recaudación considerable, no de un bolo en un bar).
El dinero recaudado que no se puede atribuir a ningún autor en concreto, (por ejemplo: la música que se pincha en las discotecas...sería imposible pedirle una relación escrita al DJ....), se reparte proporcionalmente entre los autores en función de lo que genera cada autor. Estoy de acuerdo en que ese reparto es un poco injusto, pero me temo que en esos bares de los que estamos hablando suenan mil veces mas Alejandro Sanz o Sabina que, por ejemplo: yo mismo, por lo que es lógico que ellos se lleven un trozo mil veces más grande que el mío de ese pastel.
Luego, si pensamos que Bautista, Victor Manuel o Ramoncín se quedan con el dinero de los demás autores, el escándalo sería de unas proporciones gigantescas y es muy ingenuo pensar que SGAE no está lo suficientemente auditada como para que ello pudiera ocurrir.
¿Corrupción? puede que haya, pero a un nivel mas soterrado.
¿Errores? Muchos, los típicos de una estructura mastodóntica y burocrática.
Me temo que una gran parte del odio hacia SGAE está siendo generado por la costumbre española de considerar la música un arte menor que no se ha de pagar pues circula gratis por el aire.
